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SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 6 de marzo de 2026 - Cada marzo, cuando la primavera comienza a hacerse presente en México, las calles se cubren de un color violeta que coincide con una de las fechas más significativas del movimiento feminista: el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. La floración de las jacarandas se ha convertido con el tiempo en una imagen simbólica que acompaña las marchas y movilizaciones que exigen igualdad, justicia y el fin de la violencia contra las mujeres.
El color morado o violeta está ligado al movimiento de las mujeres desde principios del siglo XX. Diversas organizaciones sufragistas europeas lo adoptaron como emblema de dignidad y lucha durante las protestas por el derecho al voto femenino, y con el paso de las décadas quedó asociado al feminismo y al propio 8M, convirtiéndose en el tono que identifica pañuelos, pancartas y consignas en las manifestaciones que se realizan en distintos países.
En México, ese color también se refleja cada primavera en las jacarandas, árboles que no son originarios del país. Su llegada se remonta a inicios del siglo XX, cuando el jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto promovió su plantación en diversas ciudades por su adaptación al clima y por la belleza de su floración, que tiñe de violeta avenidas y espacios públicos durante los meses de marzo y abril.
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