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MORELIA, Mich., 8 de noviembre de 2026. - Más de 40 plantas de tratamiento de aguas residuales que construyeron distintos fraccionamientos de Tarímbaro permanecen fuera de operación, por lo que las aguas negras del drenaje llegan sin tratamiento al río San Marcos y, posteriormente, al lago de Cuitzeo.
El delegado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Michoacán, Roberto Arias Reyes, informó en entrevista para Quadratín que la dependencia realiza un diagnóstico de las descargas de aguas residuales en las comunidades de Tarímbaro, con el propósito de identificar sus puntos de origen, volumen y destino.
En entrevista telefónica, explicó que el problema se originó porque los desarrolladores de vivienda construyeron plantas de tratamiento en sus respectivos fraccionamientos y después las entregaron al municipio, que no asumió su operación.
"Lo que pasó en Tarímbaro es que cada fraccionamiento hacía su planta tratadora y después se entregaban al municipio, pero esas plantas no las operó el municipio. Nunca las echó a andar. Son poco más de 40 plantas que no están funcionando", declaró.
Ante esta situación, la Conagua analiza la construcción de una planta de tratamiento regional, en lugar de rehabilitar cada una de las instalaciones que permanecen fuera de servicio.
La propuesta contempla concentrar las descargas de aguas residuales en una sola infraestructura, someterlas a tratamiento y destinar el agua resultante al riego agrícola en el Valle de Tarímbaro.
"Estamos trabajando en que, en lugar de rehabilitarlas, hacer una planta regional, a donde llegue todo y en esa planta tener todas las descargas, tratarlas y llevar esas aguas al Valle de Tarímbaro, al riego, como lo estamos haciendo con la planta de Atapaneo. No es únicamente tenerlas tratadas, hay que darle uso", señaló.
Arias Reyes precisó que la dependencia busca integrar el proyecto para presentarlo ante las oficinas centrales de la Conagua, con el propósito de establecer una ruta para el tratamiento de las aguas residuales que generan las comunidades y los desarrollos habitacionales del municipio.
Como parte del diagnóstico, la dependencia revisará las descargas que desembocan en el río San Marcos, así como su procedencia y los sitios donde terminan las aguas contaminadas.
El problema ocurre en un municipio que cuenta con más de 90 fraccionamientos, cuyas descargas representan parte de la presión sobre la infraestructura de saneamiento y los cuerpos de agua de la región.
Además, a los cuerpos de agua de Tarímbaro también llegan aguas tratadas, grises y crudas provenientes de Morelia.




