MORELIA, Mich., 21 de junio de 2017.- La Comisión Estatal para Prevenir la Discriminación ha captado dos quejas en contra del ayuntamiento de Morelia por la instalación de infraestructura urbana que entorpece la movilidad de personas con discapacidad, además de poner en riesgo a este sector de la población, refirió José Gabriel Mora Ortega, secretario del Consejo Michoacano para la Inclusión de las Personas con Discapacidad.
Mora Ortega, en entrevista con Enrique Alcázar para Noticias UM, de Radio Nicolaita, detalló que la comisión ha emitido al momento dos recomendaciones al municipio por causa de obras que comprometen la seguridad de personas con discapacidad, como rampas con pendiente inadecuada, sin que al momento recibiese respuesta por ello de la autoridad municipal.
Lamentó que si bien desde 2016 se ha hecho del conocimiento del municipio que su reglamento de construcción está fuera de norma en lo referente a la inclusión de personas con restricciones de movimiento, no ha habido modificaciones tendientes a subsanar la deficiencia.
Si bien reconoció que la ausencia de planeación de las obras puede llevar a errores como la construcción de rampas en donde se ubica un poste o una caseta telefónica, lo preocupante es la inclinación con que se edifican las rampas.
En tanto que la norma indica que seis grados de inclinación es lo óptimo para permitir el paso de personas con discapacidad, con ocho grados de inclinación como máximo, en las avenidas Iretiticateme y Solidaridad las rampas superan los 26 grados de inclinación.
Reiteró que el objetivo de las estructuras destinadas al paso de personas con discapacidad debiera ser facilitar su deambulación con comodidad, seguridad e independencia, objetivos que no cumplen estás rampas, recientemente colocadas por el ayuntamiento de Morelia.
Agregó José Gabriel Mora que el discurso implementado por la autoridad municipal respecto a que se trata de obras no concluidas se ve vulnerado al cuestionar la planeación y la supervisión de las mismas.
Mora Ortega reiteró que estos trabajos evidencian que las labores se han llevado a cabo sin planeación suficiente, a la vez que sin supervisión por parte del ayuntamiento de la capital del estado.