Suman más de mil denuncias por deforestación en 2 años: Secma
MORELIA, Mich., 4 de mayo de 2026.- A sus 75 años el señor Jesús Olivo Pérez no se intimida por la voracidad y peligro que representa el fuego, y con todas sus fuerzas se prepara cuando hay necesidad de actuar.
El pasado 15 de abril el ayuntamiento de Morelia anunció el equipamiento de las brigadas que en este periodo de aumento en incendios forestales atacarán siniestros en las zonas boscosas.
Él es uno de los integrantes de estos grupos que, aun cuando enfrentan peligros y carencias, luchan por la protección de los bosques en Morelia, en su caso, desde hace tres años.
"Llevo tres años hasta el momento, trabajar por los montes, por los árboles, cuidarlos. A mí me acompaña también un hijo mío".
Relata a Quadratín que su deseo de cuidar los espacios donde abundan los árboles fue lo que lo convenció de sumarse a estas brigadas, pero siguiendo los protocolos para no exponerse o generar una situación de riesgo.
"Nosotros vamos cuidando la lumbre, que no nos haga corral, porque hay veces que la lumbre hace corral, nos encierra, y es cuando se muere uno".
Aunque toma las debidas precauciones, recuerda un hecho en el que el miedo lo invadió, y del que afortunadamente salió bien librado.
"Fue en el Cerro del Águila. Fuimos de noche, había un árbol quemándose, en un punto estaba la pura brasa y me hundí, me sumí, sentí que ya me moría pero no, salí y no me pasó nada. Lejos de que me diera miedo me dio gusto que no me pasó nada, salí limpio".
Cuando le toca salir a combatir el fuego se encomienda a su fe y pide a su familia que también lo hagan para que él y todas las personas brigadistas puedan vencer al fuego y regresar a casa con bien.
"Le digo a mi esposa que le pida a Dios que no pase nada, hacemos oraciones. Las empresas forrajeras pagan para que se hagan estas tonterías, porque cuando hay pasto en el bosque no venden alimento para ganado".
Este 4 de mayo se conmemora el Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales, un día que busca reconocer la labor que brigadistas como don Jesús realizan para evitar devastación a los bosques, pero también para urgir a que quienes provocan incendios dejen de hacerlos, pues los estragos serán irreversibles.




