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MORELIA, Mich., 16 de marzo de 2026.- Capturar, vender o matar un colibrí en México no solo daña a la naturaleza, también puede convertirse en un delito federal. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) recordó que estas pequeñas aves están protegidas por la ley y que cualquier persona que las capture, comercialice o las tenga sin autorización puede enfrentar sanciones severas.
De acuerdo con la Ley General de Vida Silvestre y el Código Penal Federal, las personas que participen en el tráfico o daño de fauna silvestre pueden recibir penas de hasta nueve años de prisión, además de multas económicas importantes que se calculan en miles de unidades de medida.
Las autoridades han puesto especial atención en el caso de los colibríes porque, en algunos lugares, estas aves son capturadas para venderse como amuletos o usarse en supuestos rituales relacionados con el amor. Estas prácticas, además de ser ilegales, fomentan el tráfico de fauna y afectan directamente a las poblaciones de estas especies.
La protección también está respaldada por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que identifica especies de flora y fauna que necesitan protección en el país, así como por acuerdos internacionales como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, que regula el comercio de especies en todo el mundo.
Además de su belleza, los colibríes cumplen una función clave en la naturaleza. Al alimentarse del néctar de las flores, ayudan a transportar el polen de una planta a otra, lo que permite que muchas especies vegetales puedan reproducirse.
Por ello, la Profepa ha llamado a la población a no comprar colibríes ni productos hechos con estas aves y a denunciar cualquier caso de venta o captura ilegal. Cuidarlos no solo evita sanciones legales, también ayuda a proteger una de las especies más emblemáticas de la biodiversidad mexicana.




