Embiste auto a motociclista en bajada de Tres Marías, salida a Charo
MORELIA, Mich., 5 de junio de 2026.- En medio del dolor de escuchar nuevamente la causa de muerte de Valeria, su papá sacó fuerzas desde sus entrañas para pedir justicia y la pena máxima a los responsables.
Acompañado de su esposa Viridiana, Leopoldo se puso de pie y se dirigió a la juez de control.
“¡Yo solo pido la pena máxima!”, expresó Leopoldo. Pero todavía falta un largo camino. El primer paso sería la vinculación a proceso, la audiencia intermedia, apertura de juicio y el juicio mismo. Eso se lo dejó en claro la persona juzgadora.
Apenas a unos pasos de él, el principal sospechoso: Alexander N, un joven de apenas 18 años, quien no levantó la mirada ante el relato del horror que vivió Valeria.
Alexander se quedó en silenció. Él no quiso hablar cuando la jueza le dio la palabra.
En el sillón de los acusados, Alexander resistió las miradas acusadoras, el cuadro fáctico y cada detalle, cada dato de prueba que recabó la Fiscalía General del Estado.
Sí fue él o no, eso está por probarlo la Fiscalía en los próximos meses. Entre tanto, hay una línea del tiempo y hallazgos bien definidos sobre su trayectoria desde el 25 de mayo hasta el día de su detención.
Entre los datos recabados, hay evidencia que lo inculpa definitivamente. El celular de Valeria siguió el mismo camino y ruta que él, según la Fiscalía General del Estado. Pasó de la colonia Satélite a Villa Madero y luego a Tacámbaro.
También el día de su arresto se le encontró el celular entre sus cosas y una fotografía de la adolescente cuando aún vivía, pero ya estaba cautiva. La moto y el casco con el que sale en el vídeo de las cámaras de C5 Michoacán.




