Denuncian turistas robo en el hotel Fontan Ixtapa
MORELIA, Mich., 13 de mayo de 2022.- “Pero, cómo voy a dar con mi hijo, si la Fiscalía no hace absolutamente nada, no ha hecho investigación”, se cuestiona María, madre de un hijo desaparecido y a quien, supuestamente, un ministerio Público de nombre Anayatzin, la revictimiza, negándole el acceso a las instalaciones de la Fiscalía.
Estos actos no son nuevos para María, luego de la desaparición de Germán Hernández González, en septiembre del año pasado, intentó una y otra vez denunciar, pero le negaban el derecho a presentar la denuncia.
“Tuve que recurrir a los medios de comunicación, para hacerlo público, solo así me hicieron caso; entonces, me llamaron para que fuera a presentar la denuncia”, declaró María.
Pero las cosas no han evolucionado; María aseguró que ha tenido que realizar la investigación por sus propios medios y así logró saber el día exacto de la sustracción de su hijo, en un Oxxo de San Juanito Itzícuaro, cuándo desapareció y con quién estaba el día que fue privado de su libertad.
Hay un testigo clave: la novia del joven de 22 años, quien informó a María lo acontecido a Germán, pero nunca ha sido requerida para que declare, si es que así desea hacerlo, según los derechos que le asistan.
“Ella, su pareja, me llamó para decirme que él andaba con otras personas y esas personas habían desaparecido, que ya estaban saliendo en publicaciones en redes sociales, que lo buscara”, explicó María.
El mensaje llegó a la madre cuatro días después de la desaparición.
La información proporcionada a María le hace deducir que sabe más de lo que dice, negándole a las víctimas la posibilidad de poner fin a la búsqueda interminable, al duelo permanente de toda una familia.
Las acusaciones de María no son un caso aislado, representan las inquietudes de otras mujeres y padres víctimas de indirectas de la desaparición y las instituciones.
Esperanza, que busca a su esposo Ricardo Silva Pérez, tuvo que salir huyendo de su lugar de origen, víctima de amenazas después de la desaparición de su esposo, un comerciante y padre, no le han informado de avances de las pesquisas.
Viridiana se encuentra en la misma condición, desde aquel 2 de diciembre que privaron de la libertad a su padre y hermano, no se ha sabido nada de ellos y en la Fiscalía de Sahuayo no ha encontrado respuestas a sus dudas.
Al no encontrar justicia, Hilda, madre de Saúl Castro Paniagua, se ha decidido a tapizar la ciudad de Morelia con el rostro de su hijo, “que se sepa que se lo llevaron, que su madre lo busca”.
Saúl Saavedra es el que menos tiempo lleva en la búsqueda, un mes y medio, cuando Jesús Elizardo desapareció, pero nada han hecho por él, aún está a la espera para que le muestren los videos de como se llevaron a su hijo.
Entonces la pregunta de María es la de todos, “¿cómo voy a dar con mi hijo si la Fiscalía no hace absolutamente nada, no ha hecho investigación?”
No obstante, lo manifestado por las víctimas, la autoridad sostiene que las carpetas se encuentran bien integradas, que cuando se detecta alguna irregularidad se repone el proceso.
Janeth Martínez Mondragón, Durante la pasada manifestación en las instalaciones de la Fiscalía Especializada de Personas Desaparecidas, declaró, “te puedo decir que, de cada 10 investigaciones, ocho están bien integradas”.
Pero las familias aún esperan justicia, las madres y padres a sus hijos. Al finalizar estas líneas, el lector podrá escapar del dolor de estas madres, padres y hermanas, probablemente venga a su memoria al ver la foto del hombre desaparecido en alguna ficha que diga: se busca, pero estas personas no, vivirán con el dolor hasta que aparezcan sus hijos, no importa la condición en que estén.




