Asesinan a trabajador de app en intento de robo de vehículo en Morelia
MORELIA, Mich., 6 de mayo de 2026.- Los cinco calcinados en Pátzcuaro eran presuntamente integrantes del Cártel de Los Templarios, informaron las autoridades. Con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y debilitamiento del Cártel Jalisco Nueva Generación, el cártel local ganó terreno.
El embate al cártel fundado por Oseguera Cervantes comenzó desde el año pasado, luego de la muerte de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan, pero fue con el deceso del máximo líder que la lucha entre ambos grupos criminales que se desató la lucha y reajuste.
En el mapa criminal, de acuerdo con fuentes allegadas a las investigaciones, se encuentran en disputa en municipios como Apatzingán, Uruapan, Pátzcuaro, Tarímbaro, Morelia, Tingambato, Los Reyes, Cuitzeo y Álvaro Obregón.
Las notas periodísticas advierten que son integrantes de este grupo quienes están detrás del uso de drones y balaceras en la localidad de El Alcalde, en Apatzingán; también las agresiones de la pasada Semana Santa en Mariano Escobedo, municipio de Cuitzeo.
Álvaro Obregón ha sido históricamente bastión de ese cártel, mientras que en Uruapan el secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch, confirmó a finales del año pasado acciones en la Perla del Cupatitzio para combatir ese grupo criminal tanto como el de Jalisco, pero cuyas detenciones se han centrado en este último.
“Entre las acciones recientes, destaca una operación realizada en el municipio de Uruapan, con información de inteligencia, que derivó en la detención de un integrante de Los Caballeros Templarios”, pese al anuncio, los arrestos se han focalizado a los integrantes de la célula liderada por El Lic o El Conta, detenido por el asesinato de Carlos Manzo.
El Cártel de Los Caballeros Templarios pasó por un fenómeno muy específico y distinto a otros grupos criminales. Desde la sociedad civil organizada, denominados autodefensas, fueron combatidos con liderazgos como Hipolito Mora, José Manuel Mireles, El Abuelo Farias, Mario Alvarez Espinoza, el Metro, Papá Pitufo y los hermanos Sierra Santana—con la excepción de los primeros dos, el resto pasaron a las filas del crimen organizado—.
El avance de los grupos de autodefensa obligaron a la autoridades federales a intervenir, con la famosa Comisión, encabezada por Alfredo Castillo y la institucionalización de esos grupos, esto llevó a una aparente disolución de este cártel, pero al ser el grupo hegemónico hasta 2014, sus liderazgos y grupos se fragmentaron en los diversos municipios y fueron desplazados por el Cártel Jalisco Nueva Generación.
En consecuencia, surgieron otros grupos que hoy dominan el panorama en Michoacán, por ello que en la entidad el problema de la criminalidad es complejo, con múltiples grupos.
Pese a la caída del máximo líder, persisten liderazgos del Cártel Jalisco Nueva Generación diseminadas por todo el estado en disputa con grupos como Los Viagras, Los Metros, Los Equis, Los Correa, La Nueva Familia Michoacana, El Cártel de Tepalcatepec y Los Naranjos de Tepalcatepec, El Cártel de Churumuco, El Cártel de Zicuirán, Los Independientes de Puruándiro, El Cártel de Santa Rosa de Lima, Los Güeros, Los Tenas, el Cartel de Acahuato y Los Ardillos.




