Extorsión frena llegada de inversiones en Michoacán, advierte Canacintra
MORELIA, Mich., 24 de octubre de 2025. - El padre Gregorio Goyo López hizo un llamado a las comunidades de Tierra Caliente a no pagar impuestos a las autoridades, en todo caso, que mejor lo hagan a "quien gobierna verdaderamente", declaró en entrevista colectiva durante su visita en Morelia.
En el arranque de la marcha pacífica por Bernardo Bravo, quien fuera vocero de los limoneros, el pasado domingo, invitó a los ciudadanos a ampararse y no pagar impuestos a ninguna dependencia, desde la Federación hasta el Municipio.
“Yo invito a todo Tierra Caliente a ampararse, sí se puede, y no hacer ni un solo pago al SAT, a la Comisión Federal de Electricidad; no paguen a Hacienda, a tenencias.. ¡no paguen nada!, sí van a seguir con el pie en el cuello, como decía Bernardo Bravo, no paguen nada”, declaró el párroco.
El laico instó a que la población mejor pague a los grupos fácticos que, a decir del padre Goyo.
“Que mejor le paguen a quien tenga la autoridad, a quien Gobierna verdaderamente”, señaló con voz firme, pero sin hacer alusión al grupo criminal que estaría detrás.
En la experiencia del sacerdote, Apatzingán y municipios del Valle de Apatzingán, la situación no ha mejorado desde el surgimiento e influencia del cártel Caballeros Templarios, por el contrario, la división de este grupo y surgimiento de otros, las cosas han empeorado sustancialmente.
“En Tierra Caliente las condiciones son igual o peor, antes era un grupo. Antes eran los Caballeros Templarios, ahora son seis grupos, y los empresarios tienen que hacer seis pagos. Hay empresarios que pagan cerca de 250 mil pesos a la semana, las ganancias se van al crimen organizado”, sostuvo el clérigo.
Aseguró que existe un vacío de poder, “no hay autoridad”, en consecuencia, cualquiera recurre a la violencia para obtener beneficios.
Recordó que Bernardo Bravo Manríquez luchó contra las extorsiones, las condiciones de inseguridad y evidenció la violencia imperante en Apatzingán.
Bravo Manríquez fue asesinado el pasado domingo durante su visita a Apatzingán, presuntamente a manos del grupo delictivo que encabeza Césa Sepulveda, alías El Botox, quien es señalado por las autoridades como cabecilla del grupo delictivo Los Blancos de Troya.




