Extorsión frena llegada de inversiones en Michoacán, advierte Canacintra
MORELIA, Mich., 25 de febrero de 2026.- En el homicidio de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan asesinado, al menos tres personas ligadas al oficio de taxista han sido vinculadas.
La más reciente audiencia del caso advierte la influencia del crimen organizado sobre este sector económico.
En la primera audiencia del homicidio, el Ministerio Público a cargo del asunto reveló que, Jorge Armando N., habría coordinado que un taxi sacara de la Pergola a Fernando Josué N., reclutado para orquestar el asesinato.
La noche del 1 de noviembre del año pasado, habría movilizado a taxistas y motociclistas para garantizar que los involucrados salieran del Centro Histórico de Uruapan sin ser detenidos.
Semanas después de la primera audiencia fue detenido Josué Eulogio N., un taxista acusado de operar una tienda ambulante de narcomenudeo, y quien habría reclutado al director de protocolo de Carlos Manzo.
De acuerdo a información vertida en audiencia por la Fiscalía, Josué Eulogio vendía drogas para el Cártel Jalisco Nueva Generación y se ofreció para pedirle a Samuel N., director de Protocolo, que les proporcionara información del paradero de Carlos Manzo.
El exfuncionario municipal habría aceptado, lo que llevó al crimen organizado a conocer puntualmente su ubicación.
Y, finalmente la Fiscalía ubica en la trama del caso a un extaxista. Supuestamente Alan Benjamín N., a quien acusa de perpetrar el secuestro de Ramiro N., un joven de 28 años reclutado para preparar la logística del asesinato.
Una familiar de Ramiro declaró que lo vio llegar armado en una camioneta blanca por el desaparecido, que un día después fue hallado muerto en el crucero de Arantepacua.




