Resultados de Carlos Torres Piña al frente de la Fiscalía de Michoacán
MORELIA, Mich., 29 de enero de 2026.- “Soy consciente de que yo sí regresé con mi familia; ella no”, expresó Hanna Paulina Suárez, quien era amiga de Diego Urik, feminicida de Jessica González Villaseñor y a quien se le juzgó como su cómplice por haber llevado a lavar el vehículo donde se trasladó su cuerpo. A través de un video difundido en sus redes sociales, hace un recuento de los hechos y habla de su relación con el ahora sentenciado.
“Quiero hacerme responsable de que hace cinco años, el 21 de septiembre de 2020, uno de mis mejores amigos y una persona a la que le di un lugar muy importante en mi vida, a quien yo amaba, decidió arrebatarle la vida a una mujer de 21 años: Jessica González Villaseñor”, expresó en el video, de ocho minutos de duración.
Detalló que se trataba de una persona con la que mantenía una relación que, aunque no era de pareja, sí constituía un vínculo confuso, violento y peligroso. “Nunca me alcanzó para irme; en realidad, lo que hizo que me alejara de esa relación y que ahora incluso puedo ver como peligrosa, fue este evento tan tragédico”, sostuvo.
Frente a versiones que la posicionan como cómplice del crimen, la joven afirmó que su objetivo no es justificar cada detalle, sino intentar ser sincera y generar conciencia. Relató que, tras el asesinato de la educadora el 21 de septiembre, acudió a la casa del feminicida, donde lo encontró con dos amistades y durmió ahí sin tener conocimiento del crimen.
Según su testimonio, no fue sino hasta el 23 de septiembre cuando se enteró de lo ocurrido, a través de una amistad en común, por lo que acudió de inmediato a la Fiscalía General del Estado (FGE) acompañada de su madre y su tía, quien fungió como su abogada.
Acorde con su relato, desde ese momento formó parte de la investigación y buscó “hacer todo lo que estaba en sus manos para que existiera un sentido de justicia, aunque comprendía que nada sería suficiente, porque él había elegido lo más irreparable: quitar una vida”, narró entre lágrimas.
Explicó que este hecho la marcó profundamente y que, desde entonces, busca “honrar la vida de Jessica generando cambios, para que las mujeres puedan elegir distinto y salir de situaciones de peligro”. En ese sentido, advirtió que, frente a las red flags en los hombres, muchas mujeres se ven imposibilitadas de abandonar relaciones violentas por factores externos o internos, lo que representa un grave riesgo.
Añadió que “existen muchas narrativas en las que me llaman asesina; me sorprende lo que dicen que he hecho, nada que ver con la realidad. Pero más allá de aclarar qué pasó y qué no pasó, lo único que puedo hacer es ser yo. Ustedes son libres de elegir lo que quieran creer. He encontrado la paz con eso”.
Puntualizó que la culpabilidad que se le atribuye responde, en parte, a un sesgo de género, ya que, afirmó, a los otros dos amigos involucrados no se les señala de la misma manera. “Como sociedad, tendemos a responsabilizar a las mujeres. En este caso hubo otros dos hombres involucrados. Mi intención no es que vayan y les tiren hate, sino generar conciencia”, sostuvo.
Asimismo, recordó que, cuando declaró el 4 de octubre de 2022 frente al feminicida, “no solo iba a hablar por mí, iba a hablar por Jessica, porque yo sí estoy aquí y soy consciente de que yo sí regresé con mi familia y ella no. Es algo que me duele y quisiera que no fuera así. No pude hacer nada ni antes, ni ahora”.
En la sección de comentarios, Cristo González Villaseñor, hermano de la víctima, afirmó que las declaraciones son falsas y aseguró contar con pruebas, fotografías y videos, para contradecirla.
“Eres una cómplice, pero qué crees que yo sí tengo las pruebas y daré mi vida entera para que jamás olvides el nombre de mi hermana”, escribió.




