Llaman a menor a juicio ante posible afectación al derecho de vivienda
MORELIA, Mich., 22 de febrero de 2026.- Desde el secuestro de un hijo de El Chapo, la agresión al secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, el asesinato de un Youtuber, una guerra sin cuartel en Sinaloa y asesinato de políticos y policías, es el legado sangriento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes con el Cártel Jalisco Nueva Generación, fundado hace 19 años.
Oseguera Cervantes comenzó sus actividades criminales con sus paisanos, de Aguililla, en el desaparecido Cártel del Milenio, comandado por Óscar Orlando Nava Valencia, alias El Lobo, y responde al mando de Ignacio Coronel, El Nacho, del Cártel de Sinaloa.
A finales de los noventas surgen Los Zetas, acérrimos rivales del Cártel de Sinaloa, es así que un nuevo grupo aparece en el mapa criminal: Los Matazetas, primer nombre del que sería uno de los cárteles más poderosos en la historia criminal de México.
Fue, como su nombre lo dice, un grupo criminal destinado a asesinar al Cártel de Los Zetas y a proteger los intereses del Cártel de Sinaloa en Jalisco, Colima y, posteriormente, Michoacán, estados de mayor influencia e interés de El Mencho.
Tras el asesinato del líder del Cártel de Sinaloa, apodado como El Nacho, cobró liderazgo El Señor de Los Gallos.
El Cártel Jalisco Nueva Generación tiene una amplia influencia en México, desde pequeñas comunidades y tenencias hasta grandes ciudades. Nada se escapa.
Además de su control doméstico, por así decirlo, tienen operaciones transnacionales de tráfico de drogas, según el reporte de la autoridades federales y estadounidenses. Se presume es el principal cártel que introduce drogas a Estados Unidos, España, países de Europa y hasta Asia.
El control de El Mencho superó el que una vez tuvo El Chapo.
El cártel es considerado uno de los más sanguinarios, recurriendo a prácticas como el canibalismo como pruebas de iniciación a sus nuevos reclutas, además de controlar desapariciones y homicidios en grupos de hasta 35 personas.
En 2011, en un mes, 65 personas fueron masacradas en Veracruz, asesinatos que entonces se atribuyeron a ese cártel.
También se le vinculó con el homicidio del youtuber Juan Luis Lagunas, conocido como El Pirata de Culiacán, quien aparentemente lo insultó en redes sociales.
En 2016, fue señalado de orquestar el secuestro de Alfredo Guzmán Salazar y provocar al menos 54 asesinatos en Sinaloa, en un mes.
Cuatro años después, en abril de 2015, ese grupo criminal también estuvo detrás del asesinato de 15 policías en Jalisco y en 2019 de 13 policías en El Aguaje, de Aguililla, tierra de Nemesio Oseguera.
Al año siguiente, el 26 de junio de 2020, el entonces secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, fue blanco de un atentado orquestado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, a las 6:35 horas, en Paseo de la Reforma y Monte Blanco, al poniente de la Ciudad de México; y, poco después, se presume que mandó matar al exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, en diciembre de 2020.
Y, en Michoacán, se presume fue quien ordenó, junto con Los Erres, los hermanos Álvarez Ayala, el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde Uruapan, en 2025.
También se le atribuye ser la causa de la guerra entre cárteles en Tijuana que dejó mil 700 muertos en el año.
Su influencia lo ha llevado a mantener una lucha constante en Michoacán con cárteles como La Nueva Familia Michoacana, Los Templarios y Los Viagras.




