Evidencian sentencias: padres usaron a sus hijos para empaquetar drogas
MORELIA, Mich., 28 de octubre de 2026.- La inseguridad en el Valle de Apatzingán ha reducido el aprovechamiento escolar de niñas y niños, debido a la suspensión de clases para proteger a estudiantes y maestros y 10 escuelas están sin niños; mientras la Secretaría de Educación del Estado (SEE) opta por tolerar las ausencias para evitar que pierdan el ciclo escolar, sin que ello resuelva la falta de continuidad en la enseñanza ni de inseguridad para este grupo vulnerable.
Jairo Mandujano Ortega, dirigente de una de las alas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Sección XVIII, explicó en entrevista telefónica que, como medida preventiva durante hechos violentos, los docentes y padres de familia optan por la suspensión de clases en las escuelas tanto de Apatzingán, Aguililla, Coalcomán y otros.
Esta estrategia resuelve el problema de forma momentánea, pero profundiza la brecha en el aprovechamiento escolar.
Mandujano Ortega reconoció que las tareas que los docentes dejan a los alumnos durante las suspensiones no ofrecen el mismo aprovechamiento que las clases presenciales.
“No hay riesgo de que pierdan el ciclo escolar, hay cierta consideración, por así decirlo, con los niños y niñas por la región, pero sí está afectando el desempeño de los niños porque no van a clases de manera regular; lo que hacen es encargarles las tareas, pero no aprovechan igual”, señaló.
La región de Apatzingán comprende municipios como Aguililla, Coalcomán, Buenavista y Tepalcatepec, donde la inseguridad también ha provocado la salida de estudiantes y solicitudes de cambio de adscripción de docentes.
Mandujano Ortega reportó que, de acuerdo con la información que ha recibido, hay 10 escuelas que ya no tienen alumnos. Además, alrededor de 100 maestros han solicitado su cambio o se han desplazado de sus centros de trabajo, aunque los movimientos no se han concretado porque requieren la reposición del personal en las escuelas de origen.
El dirigente consideró que la situación no corresponde únicamente a la SEE, sino también a la Secretaría de Seguridad Pública, con la que han dialogado sobre las condiciones que enfrentan los trabajadores de la educación.
Como alternativa para cubrir los espacios, mencionó el envío de egresados normalistas; sin embargo, estos docentes tienen poca experiencia y desconocen las condiciones de las comunidades a las que llegan.
La guerra entre el crimen organizado ha llevado al desplazamiento de 23 comunidades y ha dejado vacías a tres, solo en Apatzingán, de acuerdo a la activista Carmen Zepeda.
Cuestionado sobre este fenómeno, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla explicó que desde la Secretaría de Gobierno y el Sistema DIF Michoacán se da el acompañamiento a 35 familias desplazadas.