Detiene FGE a 3 durante cateo contra el narcomenudeo en Morelia
MORELIA, Mich., 21 de octubre de 2026.- Michoacán registró 20 casos de trata de personas 14 de ellos ocurrieron en Morelia, de acuerdo a cifras oficiales de la Fiscalía General del Estado.
El resto de las denuncias recabadas por el Ministerio Público Local, seis ocurrieron en los municipios de Cuitzeo, Maravatío, Quiroga, Sahuayo, Uruapan y Zitácuaro, sin que las cifras disponibles permitan conocer cuántos corresponden a cada modalidad de este delito. Ya que no están desagregadas.
No obstante, sí se puede confirmar que las víctimas no son menores. En los registros específicos de trata de personas menores de edad, el último antecedente denunciado corresponde a 2020, con un caso en Zitácuaro.
En entrevista con Quadratín, Nuria Gabriela Hernández Abarca, directora de la Secretaría de la Mujer Moreliana para la Igualdad Sustantiva, advirtió que la trata de personas no se limita a la explotación sexual, sino que comprende distintas formas de abuso y explotación que afectan a niñas, niños, adolescentes y personas en condiciones de vulnerabilidad.
Entre las modalidades que abordó se encuentran: el reclutamiento de menores para actividades delictivas, la mendicidad forzada, los matrimonios forzados y la explotación sexual infantil. La funcionaria señaló que algunas de estas conductas permanecen poco visibilizadas, en particular cuando ocurren dentro del entorno familiar o se justifican como prácticas culturales.
Sobre el reclutamiento de menores, explicó que puede comenzar mediante engaños y falsas promesas de trabajo, para después incorporarlos a actividades vinculadas con grupos criminales. Por ello, planteó la necesidad de fortalecer la prevención y proporcionar herramientas para que niñas, niños y adolescentes identifiquen situaciones de riesgo.
También se refirió a la mendicidad forzada, que puede involucrar a menores obligados a pedir dinero en calles y semáforos, así como a los matrimonios forzados de niñas con hombres adultos. En ambos casos, consideró necesario identificar las condiciones de explotación y evitar que estas prácticas se normalicen.
La directora también advirtió sobre la explotación sexual infantil y los casos en los que los agresores pertenecen al círculo cercano de las víctimas. Señaló que las personas responsables de su cuidado pueden convertirse en quienes ejercen violencia, una circunstancia que dificulta la detección y atención de estos casos.
Ante este panorama, Hernández Abarca propuso incorporar información sobre las distintas modalidades de trata en los programas educativos, a fin de que niñas, niños y adolescentes conozcan sus derechos e identifiquen situaciones de abuso y explotación.




