Tras captura de El Señor de la T, procesan a 18 detenidos en el Bajío
MORELIA, Mich., 20 de enero de 2026.- “¿Cómo es que un jefe de un cártel en Michoacán, en Jalisco, en Sinaloa… puede comprar un departamento en Dubái o una casa en Mónaco?”, se preguntó el periodista Óscar Balderas para La Saga, donde platicó con Salvador Mejía, experto en crímenes financieros.
Ante la imposibilidad de los miembros del crimen organizado de utilizar su dinero para comprar un automóvil o una propiedad en efectivo o de incorporarlo en una institución bancaria para usarlo en transacciones, debido a las legislaciones de México, optan por el lavado de dinero.
“Me recuerda a la complejidad de tener un billete de 500 o 1000 pesos y querer tomar un taxi, dinero que vale y que debería poder utilizar; pero si yo voy al Oxxo con un billete de 500 y me quiero comprar un refresco, me mandan a la chingada. A veces tener dinero es no tener dinero”, comparó Óscar Balderas.
Según explicaron los expertos, estas operaciones son “lo que va a hacer un delincuente para incorporar el dinero que tiene por medio de actividades ilícitas y que parezca legítimo”. Así, los integrantes de los cárteles optan por montar negocios que den la impresión de ser legales y permitan el flujo de efectivo, siendo comunes restaurantes, inmobiliarias y casinos, para que los fondos se vean legítimos y puedan ser reutilizados.
El banco hace un análisis del perfil transaccional de la persona y una evaluación de riesgos del negocio, para determinar si los negocios son suficientes para ser empresas legalmente constituidas y, si se demuestra que tienen origen lícito y se pagan los impuestos, “estás del otro lado”, explicó Salvador Mejía.
“Lo único que tú necesitas para poder lavar dinero es tener a las personas que tienen las capacidades para crearte empresas, dar apariencia de legitimidad e iniciar el juego del dinero”, sostuvo el abogado, quien detalló que se requiere de un equipo de abogados, contadores y hasta sociólogos para este propósito.
Sin embargo, ante la aparición de actividades remuneradas en medios digitales, como la figura de los influencers, estos se han convertido en la nueva vía para lavar dinero.
Esto debido a que los creadores de contenido “no están regulados por nadie”, a diferencia de negocios como casas de cambio o equipos de fútbol, agregó el entrevistado.
Explicó que la estrategia consiste en tomar a creadores de contenido que tengan cierta interacción o visibilidad; inflar en redes sociales su contenido a partir de inversiones en cuentas con bots y en granjas de clics con dinero “sucio”; monetizar su contenido a través de las plataformas como YouTube, Instagram o Facebook y, una vez que pasa por el sistema financiero, reutilizar estos ingresos “limpios”, pagándole una fracción de ellos a los influencers.
Puntualizó que, mediante esta estrategia “no solamente obtienes la figura del creador de contenido, sino que además obtienes un propagandista: alguien que tiene una audiencia para que pueda decir cuál bando va ganando o perdiendo. Los narcoinfluencers son la nueva manera de ganar dinero”.
En este contexto, ambos denunciaron que células delictivas como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa no solo han recurrido a redes sociales como Instagram y Facebook para este fin, sino que recientemente se ha tomado la plataforma de contenido sexual OnlyFans como fachada para mover millones de pesos obtenidos de actividades delincuenciales debido a la falta de regulaciones existentes.




