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MORELIA, Mich., 28 de julio de 2025. - Adrián López Solís se despide de la Fiscalía General del Estado (FGE), reconociendo el trabajo que desempeña el personal que integra ese organismo autónomo y la importancia de los cambios para mejorar a las instituciones.
En su último mensaje como fiscal saliente, López Solis destacó la trascendencia de las personas operadoras del sistema de justicia.
“Es importante señalar que, para que una Fiscalía pueda entregar buenas cuentas, buenos resultados, siempre se tiene que pensar en las personas. Tanto en los servidores públicos que desempeñan sus labores institucionales como a los usuarios que acuden en busca de solución, en demanda de justicia”, declaró.
En la Fiscalía, añadió “se avanzó en aspectos organizacionales, se privilegió la búsqueda de la eficiencia y la eficacia, en el trabajo institucional como en el desempeño individual de cada uno de los operadores de la institución”.
Al hablar sobre los retos para la consolidación de la Fiscalía, López Solís puntualizó que serán las tareas de investigación y reunir evidencias para sostener las teorías del crimen ante las autoridades jurisdiccionales, el principal reto.
“Las personas agrupadas en la tríada investigadora tienen bajo su responsabilidad una misión vital para el funcionamiento regular del Estado, ya que su trabajo implica una operación sistémica en el día a día”, enfatizó el ahora exfiscal general.
Sin embargo, también refirió que los cambios para esa institución, como cualquier otra, son buenos.
“Los cambios institucionales y en el orden y conforme a derecho, se deciden para que se mejoren las cosas. La elección de un nuevo fiscal General en Michoacán es una gran oportunidad para la sociedad, es una gran oportunidad para ustedes, es una gran oportunidad para nosotros. Los cambios renuevan y revitalizan los propósitos, nos lanzan a conseguir nuevas metas en el trabajo”, expresó en su mensaje final.
Adrián López Solís estuvo al frente de la Fiscalía por más de seis años, tiempo en el que se implementó por primera vez un Plan de Persecución del Delito y logró un incremento del 159.3 por ciento en la judicialización de las carpetas de investigación.




