Extorsión frena llegada de inversiones en Michoacán, advierte Canacintra
MORELIA, Mich., 2 de julio de 2026.- A 71 años de que las mujeres mexicanas ejercieron por primera vez el derecho al voto en una elección federal, el mayor desafío ya no radica en el reconocimiento legal de sus derechos políticos, sino en garantizar que puedan acceder y ejercer los espacios de decisión libres de violencia, discriminación y obstáculos estructurales, coincidieron la magistrada del Teemich, Alma Rosa Bahena Villalobos, y la académica de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Araceli Gutiérrez Cortés.
Entrevistadas por separado, en el marco de la conmemoración del 3 de julio de 1955, fecha en la que las mujeres participaron por primera vez en una elección federal en México tras la reforma constitucional impulsada dos años antes, ambas especialistas reconocieron que el país ha registrado avances sustanciales en materia de representación política femenina, aunque advirtieron que la igualdad sustantiva aún está lejos de alcanzarse.
Bahena Villalobos explicó que las nuevas generaciones nacieron con el reconocimiento constitucional de la igualdad entre mujeres y hombres, pero eso no significa que las condiciones para ejercer los derechos sean realmente iguales.
"Ya no es un tema el que en la Constitución seamos vistas como iguales, pero sí en el acceso a los espacios de toma de decisiones y también en el ejercicio del cargo, cómo se presentan esdte tipo de modalidades, todos los tipos de violencia que existen para obstruir los derechos políticos de las mujeres", señaló.
La magistrada afirmó que esa realidad puede observarse diariamente en los asuntos que conoce el Tribunal Electoral, particularmente en los casos de violencia política en razón de género.
"En los últimos asuntos que hemos estado resolviendo sobre violencia política en razón de género no hemos logrado consensos ni mucho menos unanimidad en aquellos asuntos en los que las deninciantes piden tanto la restitución de sus derechos político electorales como la sanción y la reparación integral del daño", expuso.
Consideró que la defensa de los derechos políticos requiere un trabajo permanente de sensibilización porque cada generación enfrenta retos distintos.
"Cada generación que nos llega a las aulas hay que volver a hacer esta conciencia y sensibilización, porque las nuevas generaciones ya nacieron con este reconocimiento en la Constitución y muchas veces no se aprecia ni se valora el camino recorrido", expresó.
Bahena Villalobos recordó que el reconocimiento constitucional de la igualdad formal obligó posteriormente a los tres poderes del Estado a construir mecanismos para convertir ese principio en una realidad.
Explicó que al Poder Ejecutivo le correspondió diseñar políticas públicas; al Legislativo, adecuar las leyes secundarias, y al Judicial desarrollar mecanismos para sancionar conductas discriminatorias y restituir los derechos vulnerados.
También advirtió que las condiciones de desigualdad se agravan cuando convergen distintos factores de vulnerabilidad.
"Si hablamos de los derechos de las mujeres en los pueblos y comunidades indígenas nos encontramos con una intersección de varios grupos vulnerables: el hecho de ser mujer, el hecho de ser indígena y, en ocasiones, el hecho de ser perdona de escasos recursos. Eso hace todavía más complicado el acceso real a nuestros derechos humanos", sostuvo.
Araceli Gutiérrez Cortés, especialista en materia electoral, aseguró que el cambio más profundo en la participación política de las mujeres ocurrió con la reforma constitucional de 2014, cuando las cuotas de género dieron paso al principio de paridad y se establecieron sanciones para los partidos políticos que incumplieran esa obligación.
Recordó que, aunque desde la década de los noventa existían cuotas de participación, fue hasta el caso conocido como "Las Juanitas", resuelto en 2011, cuando se evidenció públicamente la insuficiencia de esas medidas.
"Creo que la reforma de 2014 marca un antes y un después en relación con la participación de las mujeres, porque hasta antes de 2014 la imposición de cuotas no representaba ninguna sanción para los partidos políticos que no la cumplieran", explicó.
Añadió que a partir de entonces comenzó un crecimiento acelerado de la representación femenina.
"Hoy todos los congresos de las entidades federativas ya son paritarios, el Congreso de la Unión, el Senado de la República; hay mucha más presencia de mujeres en las gubernaturas y una mujer presidenta de la República", destacó.
Sin embargo, aclaró que ese avance no obedeció a una evolución natural de los partidos políticos.
"Es una participación definitivamente forzada, no natural, donde los partidos políticos están siendo obligados a cumplir con la paridad", puntualizó.
La académica señaló que el siguiente reto está en los gobiernos municipales, donde todavía persisten rezagos importantes en la postulación y consolidación de liderazgos femeninos.
Asimismo, resaltó que las mujeres participan más que los hombres en las elecciones.
"Desde finales de los noventa, cuando se comenzó a medir el género de la participación ciudadana, las mujeres han estado arriba en participación, en emisión del voto, de por lo menos ocho puntos porcentuales respecto de los hombres y todavía en las últimas dos elecciones msntienen una participación superior", indicó.
Para Gutiérrez Cortés, la igualdad plena llegará cuando deje de ser necesario imponer acciones afirmativas.
"Vamos a sentir que estamos del otro lado cuando dejemos de sentir esta necesidad de impulsar acciones afirmativas y cuando las postulaciones de mujeres se den de manera natural. Pero eso implica una transformación cultural que todavía nos va a llevar algunos años", concluyó.




