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MORELIA, Mich., 25 de septiembre de 2026.- Con una matrícula superior a mil 350 estudiantes, la Escuela Secundaria Federal 1 de Morelia pondrá en marcha Proyecto Sandía, una estrategia de prevención del suicidio que involucrará a padres de familia, directivos, docentes, especialistas y alumnos.
La iniciativa se impulsa en el contexto de las acciones de sensibilización en torno al 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha destinada a generar conciencia sobre este problema y promover acciones para su prevención.
Jorge Ávalos Ruiz, presidente de la Sociedad de Padres de Familia, explicó que la iniciativa surgió después de que su familia enfrentó la pérdida de uno de sus integrantes por suicidio, experiencia que lo llevó a impulsar acciones de prevención entre adolescentes.
“Proyecto Sandía no nace en una oficina, nace en mi hogar ante una pérdida que nos rompió, era familia, era nuestra sangre, era alguien a quien queríamos mucho”, relató.
Advirtió que el impacto de un suicidio trasciende a la persona y a su círculo inmediato. “El suicidio es similar a una bomba, deshace todo a su paso, rompe todo, destruye todo y deja marcas”, señaló al explicar la necesidad de que madres y padres presten mayor atención a la salud emocional de sus hijos.
El proyecto contempla cuatro ejes: información clara sobre salud mental; conferencias con especialistas y jóvenes que han atravesado situaciones de riesgo; actividades culturales orientadas a fortalecer la voz y la identidad de los estudiantes, y acciones de cuidado ambiental encaminadas a generar entre los adolescentes nociones de cuidado, autocuidado y pertenencia.
Ávalos Ruiz precisó que hasta ahora no han detectado entre el alumnado casos de autolesión, pero sí situaciones emocionales que han encendido alertas, entre ellas ataques de ansiedad, ira y episodios de desesperación.
Indicó que la psicóloga de la secundaria y los docentes han intervenido para contener esos episodios y que se ha conformado una red de apoyo. Cuando un estudiante requiere atención y su familia carece de recrursos para obtenerla, la Sociedad de Padres activa el contacto con psicólogos educativos para brindarle atención gratuita.
Entre las señales a las que pidió estar atentos mencionó aislamiento, cambios bruscos de comportamiento, pérdida de apetito, tristeza, culpa, vergüenza y ansiedad. También destacó como indicador una caída repentina e inexplicable en las calificaciones.
Ávalos Ruiz puso especial énfasis en la relación que algunos adolescentes establecen con el teléfono celular e Internet como vía de escape, pues consideró que determinadas alteraciones emocionales pueden hacerse más visibles cuando dejan de tener acceso a esos dispositivos.
Sostuvo que la comunicación entre las familias y la escuela es uno de los aspectos que todavía deben fortalecerse. “Que no nos dé vergüenza a los papás decir por lo que están pasando nuestros hijos, porque luego llegan a la escuela y son otras personas”, expresó.
Durante el ciclo escolar 2025-2026, recordó, se impartió a estudiantes de ambos turnos la conferencia Ojalá, a cargo del maestro Alberto Mendiola. También se realizaron talleres con psicólogas dirigidos a madres y padres de familia, además de conferencias sobre salud mental para estudiantes de primer grado.
El presidente de la Sociedad de Padres señaló que ante cualquier señal relacionada con autolesiones debe actuarse de inmediato. Afirmó que no debe esperarse a determinar si una manifestación es mínima o grave antes de buscar atención y destacó la participación de docentes como vínculo entre los estudiantes, las familias y la dirección escolar.
Como parte de Proyecto Sandía, Ávalos Ruiz adelantó que en las próximas semanas planteará al Ayuntamiento de Morelia la donación de mil 400 árboles pequeños, con la intención de que los alumnos participen en su cuidado durante el ciclo escolar.
La propuesta es que posteriormente los ejemplares sean llevados a una zona de reforestación y plantados por la propia comunidad escolar. La actividad forma parte del cuarto eje del proyecto, bajo la idea de vincular el cuidado del entorno con el autocuidado y el sentido de pertenencia entre los adolescentes.
