Este jueves, UMSNH aplicará examen de tercera convocatoria
MORELIA, Mich., 1 de julio de 2021.- En un primer panel de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) y la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI), con el tema Cuando la escuela entra en la casa, dentro del segundo Ciclo Iberoamericano de encuentros con especialistas, se destacó la incertidumbre, la sorpresa, y una triple enseñanza en la experiencia, tanto para alumnos, como profesores y padres de familia, de la enseñanza en tiempos de Covid.
Manuel Gil, profesor investigador del Colegio de México, quien fungió como moderador, señaló que se tuvo que dar un paso delante a la educación remota de emergencia.
Destacó que en la situación que se vivió durante la pandemia, y que se vive todavía en cuanto a la educación, hay cuatro situaciones de preocupación: la infraestructura y equipamiento, los procesos educativos, la formación docente, y la atención a los grupos en situación de vulnerabilidad, esto, cuando la escuela entró a la casa.
Alejandra Domínguez, alumna el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos en Hermosillo, Sonora, señaló que fue muy difícil interactuar a través de una pantalla y expresar sus necesidades a los profesores. "La convivencia con los compañeros ha sido lo que más ha extrañado", expresó.
A su vez, Ediel Cortés, padre de un estudiante, y profesor, manifestó que lo más complicado fue adaptarse, porque llegó de sorpresa, nadie se lo esperaba y hubo que adaptarse a los tiempos; "como padre de familia, nadie te dice que dejes de trabajar para que atiendas al pequeño en la casa".
Ediel resaltó que aunque hay clases de tecnología, que son una vez a la semana, fueron con tecnología toda la semana, algo a lo que no estaban acostumbrados los alumnos.
Dijo que él solo se hace cargo de su hijo, es el único papá en el chat de mamás y es más común que una mamá se ocupe de los pequeños en casa, es una realidad que nunca se tiene en cuenta como docente. Indicó que tampoco es sencillo conectarse por múltiples plataformas, buscar estrategias para mandar cuadernillos y otras cosas, y esto quizá les causó estrés y preocupación a los papás.
Por su parte, Romy Serrato, docente en Puebla, aseveró que la relación con los estudiantes ha sido en dos dimensiones; una comunicación con quien puede estar conectado, y otra más profunda, con quien sí puede estar conectado aparente en la pantalla, pero no están conectados de corazón, y en ese sentido es muy complicado poder trabajar con alumnos; hay que estar buscando constantemente formas y estrategias para mantener un vínculo, porque no solo es lo pedagógico, también lo humano.
Para algunos alumnos que no tienen conectividad, se trabaja con guías, dijo, pero eso no fue suficiente, si no se puede estar monitoreando al alumno, si está aprendiendo, si no se siente lagunas, cómo le está yendo. Dijo que trabaja en una escuela de un contexto urbano, y esto ayuda en la parte de la conectividad. Explicó que lo primero que hizo al anunciarse que la escuela se iba a cerrar, fue escuchar a sus alumnos.
Una red social para la educación sonaba muy complicado, externó, y como docente, describió dos momentos muy inciertos; el inicio del ciclo escolar 19-20, y todo el ciclo escolar 20-21, que presentó desafíos muy fuertes, empezó con el Facebook, con los emails para conocer otras posibilidades, pero después ya no era suficiente, tuvo que buscar plataformas para construir otros escenarios. Reconoció que ha vivido en la incertidumbre total como docente, en este tiempo de pandemia.
Asimismo, Israel Leyva docente y director de secundaria, señaló que se ha pensado mucho en el actuar del docente, en centrar la pandemia en la situación de los profesores, pero esto va mucho más allá, se puede dar en su caso, en la comunidad educativa, la cual incluye a todos los que integran una escuela.
En este sentido, el director de secundaria aseveró que fue muy complejo pasar de un día operando presencial, a pasar todo a un escenario virtual, no se pensó qué tenían, en lo que podían perder, solamente se vio lo que se tenía y tratar de rescatar los dos últimos meses del periodo anterior. Aquí, lo importante, dijo, fue el acompañamiento docente.
El profesor narró todo lo que tuvieron que pasar como profesores y en general la comunidad académica, para poder adaptarse a los cambios que fueron muy inmediatos, para poder seguir adelante con la educación. Un aspecto importante dijo, fue enfrentar la infodemia.
Los docentes, dijo, se enfrentaron a la inseguridad e incertidumbre, no solamente por el manejo de tecnología que muchos no dominaban, sino por la falta de una normatividad precisa donde se sintieran apoyados y protegidos desde esta propia normatividad.




