Desigualdad y gentrificación, efectos de Pueblos Mágicos, señala estudio
MORELIA, Mich., 10 de junio de 2026.- Arropado por la Asociación de Trabajadores del Estado de Michoacán (ATEM), Domingo Santiago Gregorio, líder del Sindicato de Profesores y Académicos de la Intercultural Indígena, denunció que la Universidad Intercultural Indígena enfrenta una crisis financiera por malos manejos-la famosa licuadora-, contratación de personal sin capacitación, compadrazgos y creación de áreas que duplican funciones.
En encuentro con medios de comunicación, Santiago Gregorio explicó lo primero, y más preocupante: la Universidad Intercultural Indígena lleva presuntamente varios años sin pagarle al Instituto Mexicano del Seguro Social y al Infonavit las aportaciones correspondientes. En consecuencia, se vulneran los derechos de los trabajadores para ejercer los correspondientes créditos para comprar vivienda.
Además, pese a contar ya ese sindicato con la toma de nota a su favor, tampoco se ha dado la firma del Contrato Colectivo de Trabajo. Tampoco para los eventuales.
Segundo. El déficit de 40 millones de pesos.
“El déficit comenzó con siete millones de pesos dentro de la Universidad, después 14 y actualmente ronda los 40 millones de pesos”, declaró el líder sindical.
La duda, ¿se fue todo a la licuadora?—la respuesta está a la esperan los resultados de la auditoría—.
“Sí. De hecho, se está en un proceso de auditoría y de replanteamiento de una reorganización financiera; la llamada reingeniería financiera que se busca implementar. Lo que buscamos es conocer con claridad el destino de los recursos y corregir las irregularidades que pudieran existir”, añadió el líder sindical.
A decir de Santiago Gregorio, los fondos disponibles no se aplican a lo que fue presupuestado. Se paga lo que se debe con lo que hay sin importar a qué área vaya. Todo entra al mismo saco, lo que ha llevado a complicaciones con el convenio con la Federación para que reciban los recursos para la operación de los programas académicos, ya que no se puede comprobar que se gastaron en lo que estaba previsto.
Pero no es lo único que preocupa dentro de la institución.
Con poco más de un año de estar al frente de la universidad, delegados administrativos van y vienen. Maestros nuevos, que entran sin concurso, sin conocer el sistema. Tanto en oficinas centrales como en Zamora.
“La rectora cumplió un año al frente de la Universidad en febrero. En ese periodo hemos tenido cinco delegados administrativos, cuando lo normal es que acompañen al rector, rectora, director o directora durante todo su encargo. Actualmente llevamos cinco, es decir, en promedio permanecen alrededor de dos meses en el cargo”, expresó.
Por otro lado, se forman nuevas coordinaciones para hacer programas educativos que se hacen desde las propias facultades. Es decir, hay una duplicidad de funciones.
“Por ejemplo, por mencionar, ahorita que está terminando el semestre, que va a iniciar el otro, hay una coordinación de programas académicos. Esta coordinación tiene tres auxiliares que son quienes hacen la programación, valga la repetición de la programación. porque cada jefe de carrera o coordinador de academia hace ese trabajo. Además, son personas que no conocen los procesos y como no saben entonces le tienen que poner cuatro o cinco más para qué para que le auxilie y enseñen a hacerlo”, añadió.
Aseguró que en el último año se recibieron docentes sin concurso de oposición interno ni externo en Zamora, que desconocen el programa académico y además con jornada completa, dejando afuera a personal que no solo lleva años, sino que son fundadores de la misma.




