Inició aguacate michoacano prueba piloto en certificación laboral
MORELIA, Mich., 13 de enero de 2026.- La reforma judicial, la implementación de la Ley Silla, el aumento por el 13 por ciento del salario mínimo este año, la reducción de la jornada laboral y la revisión del T - MEC serán los principales retos que empresas y trabajadores habrán de afrontar en 2026, en materia laboral, aseveró Luis Fernando Rodríguez Vera, abogado laborista.
En conferencia de prensa realizada este martes, explicó que estás condiciones, en un entorno empresarial donde predominan la informalidad económica y la insuficiente organización de las unidades económicas, se traducen en un panorama preocupante para el estado, sin dejar de lado las posibilidades y el ánimo de llevar a cabo procesos de adaptación y adecuación que permitan sortear el momento.
Rodríguez Vera mencionó que la reforma judicial, para las empresas y los trabajadores, significa enfrentar procedimientos y juicios laborales con juzgadores que cuentan con simpatías, pero no necesariamente experiencia y conocimiento, por lo que asumen sus funciones en plena curva de aprendizaje, y esto se concreta en una mayor complejidad de la justicia laboral.
Y es que abogados laboristas, empresarios y trabajadores acudirán ante jueces que emitirán criterios nuevos, con resoluciones no siempre previsibles o esperables.
Respecto de la Ley Silla, vigente en México a partir de junio de 2025, recordó que es la obligación de los empleadores de proporcionar a sus trabajadores una silla ergonómica para tener periodos de descanso, lo que conllevará la afecuacion de espacios e inversión en mobiliario, así como ajustes en sus operaciones para garantizar a los empleados estos periodos de descanso.
Sobre el incremento del salario mínimo, Luis Fernando Rodríguez expuso que este año llegó a 315.04 pesos diarios, que no solo obliga a destinar más recursos para la nómina de los trabajadores que perciben un salario mínimo, sino que ejerce presión en los salarios de personal con ingresos mayores, sobre todo, mandos medios, para tener un aumento.
Más aún, indicó que la proyección del gobierno federal es que el salario mínimo alcance en 2030 491.34 pesos diarios, con la pretensión que sea suficiente para la adquisición de 2.5 canastas básicas por persona por mes, lo que no por fuerza satisfacer los requerimientos de una familia y no considera otros factores, como la inflación, en la perdida del poder adquisitivo del salario.
Hacer del salario, el principal factor para buscar mejorar la calidad de vida de los trabajadores, puede llevar a un aumento en los despidos, especialmente en las micro y pequeñas empresas, o el fomento del trabajo precario en la economía informal, que en Michoacán pasó del 64 al 64.3 por ciento.
Por su parte, la reducción de la jornada laboral, de 48 a 40 horas por semana, comenzando en 2027 con una disminución en dos horas, sin impacto en salario y prestaciones, y, en condiciones ideales, la productividad y rentabilidad de las unidades económicas.
El abogado laborista refirió que la propuesta es ajustar jornadas laborales de cinco días por semana, con ocho horas por día; de cuatro días por semana, con 10 horas por día, o seis días por semana, con 6.5 horas por día, en función de los acuerdos entre empleador y empleados.
Consideró que esto será posible porque más tiempo de trabajo no es equivalente de más productividad, por lo que se podrán eliminar distractores durante la jornada laboral, recurrir a modalidades como el teletrabajo, e incrementar el tiempo efectivo de trabajo, aunque las medidas específicas dependerá de las características de cada empresa.
Finalmente, señaló que se tiene en puerta la revisión del T-MEC, donde México enfrenta quejas por incumplir lineamientos laborales que se traduce en ventajas competitivas desleales.
Estás condiciones, entre otras, se suman para generar un "panorama preocupante para Michoacán", que no cuenta con un sector industrial sólido y depende de las actividades agropecuarias, el comercio minorista y los servicios.
Además, si bien los gobiernos ofrecen apoyos para que los emprendedores arranquen sus empresas, estos van apretados al retorno de los apoyos y el cumplimiento inmediato de las obligaciones fiscales y obrero patronales, lo que eleva considerablemente los costes de operación para unidad económica que apenas comienza.
"El gobierno no ayuda en nada a los empresarios, por eso la queja es que es este sector el que paga todo", indicó.
Reiteró que este panorama puede llevar a que empresas cierren de manera permanente, con costes que estarán en función de su tamaño y número de empleados, por lo que para muchas unidades económicas será más rentable buscar una redefinición de sus estrategias.
Equilibrio, estrategia ante un panorama complejo
El también expresidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje (TCAEM) detalló que, pese al entorno complejo que se asoma en materia laboral, "veo ánimo, sí que hay posibilidades de resolución, pero estás requieren que empresas y trabajadores vayan de la mano".
Desde las empresas, es necesario que estas cumplan sus obligaciones fiscales y obrero patronales, "también tienen que ponerse la camiseta", y buscar un equilibrio entre sus obligaciones y los derechos de los trabajadores, en aras de la rentabilidad, la productividad y la sostenibilidad.
También se precisa de que las unidades económicas diversifiquen sus productos, servicios, procesos y canales de comercialización, con la aplicación de la tecnología y, donde sea viable, la exportación.
"Hay condiciones que ya tendrían que haberse dado, el 90 por ciento de las empresas en el estado don familiares y no han planeado su crecimiento y operación, no están organizadas y son muy vulnerables ante los retos que vienen", insistió.
Los trabajadores también llevan mano en el tema, ya que no solo son sujetos de derechos, sino de obligaciones, para evitar los despidos y cierres permanentes y contribuir a asegurar la sostenibilidad de las empresas.
"Vemos trabajadores en actitud de exigencia, porque siguen a gente de redes como TikTok que dan información que no siempre es acertada, reclaman derechos que aún no son, como el aguinaldo aumentado, y no contribuyen adecuadamente a sus empleos", expuso.
Por último, destacó que se debe ver cómo responderá el gobierno estatal, lo que se verá en el primer trimestre de 2026, ya que se tendrían que implementar estímulos fiscales que apoyen en la transición a las unidades económicas.




