CIUDAD DE MÉXICO, 28 de octubre de 2018.-  Para los nahuas de Cuacuila, Puebla, sus difuntos son antepasados que los protegen y median ante las divinidades para que la comunidad viva con bienestar, por lo que el Día de Muertos es una fiesta que simboliza la presencia, compañía y protección.

Ésta es sólo una forma de celebración, pues cada rincón del país tiene su peculiar manera de hacerlo; sin embargo, en cada una de ellas no pueden faltar elementos básicos como flores, veladoras, alfeñique, pan de muerto y calaveritas de azúcar, los cuales representan una poderosa industria que genera cada año alrededor de 17 mil millones de pesos.

De acuerdo con Milenio, uno de los motores más importantes de esta derrama económica es el cempasúchil, flor que según se cree, es la luz que los vivos ponen a los muertos, cuyos pétalos huelen al hogar terrenal del que se han despedido y su color amarillo febril alberga la fuerza de los abrazos que ya no podrán dar.

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