Atlético Morelia Femenil va por otro triunfo en la Liga TDP
TOLUCA, Edomex., 30 de junio de 2026.- La Selección de Noruega logró su pase a los octavos de final de la Copa del Mundo tras vencer a una aguerrida Costa de Marfil por un marcador de 2-1, en un duelo de alto voltaje donde la contundencia terminó por imponerse al corazón.
Antonio Nusa fue el encargado de abrir el marcador al minuto 39 con un golazo al ángulo que dejó sin reacción al portero Fofana. Un destello de calidad bastó para que el conjunto europeo tomara aire antes de irse al descanso, dejando claro que para ganar no siempre hace falta el dominio total, sino el acierto quirúrgico frente a la portería rival.
El partido se jugó a un ritmo frenético, con los africanos desplegando un juego lleno de verticalidad gracias a la magia de Nicolás Pépé y la potencia de Diomandé, quienes hicieron sufrir de más a la zaga noruega. Aunque Haalandintentó hacerse presente desde el arranque con un cabezazo peligroso, fue el desborde por izquierda lo que realmente lastimó al fondo marfileño, que tras un primer tiempo de ida y vuelta se marchó a los vestuarios lamentando no haber capitalizado las llegadas claras sobre el marco de Nyland.
Nyland y Amad Diallo pusieron a soñar a Costa de Marfil
La segunda parte arrancó con una Costa de Marfil decidida a vender cara su eliminación, acorralando a los noruegos en su propio terreno y obligándolos a un repliegue táctico casi asfixiante. Nyland se vistió de héroe bajo los tres palos, volando para negarle el empate a un Pépé que ya saboreaba la gloria, pero la presión marfileña era insostenible. El equipo de los Elefantes no bajó los brazos y mantuvo a todo el estadio al filo de la butaca, demostrando una valentía que puso a tambalear la estructura defensiva europea.
Amad Diallo cumplió el sueño de su afición al minuto 74, cuando tras una pared exquisita con Pépé, reventó la red para poner el 1-1 en el marcador, un resultado que en ese momento dictaba que los africanos se quedaban con el boleto a octavos. Noruega, contra las cuerdas y luciendo superada, parecía perder el rumbo ante un rival que encontraba espacios por todas partes y que amenazaba con dar la vuelta en cualquier contragolpe fulminante antes del cierre del compromiso.
Erling Haaland sepultó a los Elefantes
El destino tenía reservado un clímax dramático cuando el reloj marcaba los 85 minutos y la tensión se podía cortar con un cuchillo en el área marfileña. Patrick Berg, en una galopada épica por la banda, llegó a línea de fondo y lanzó un centro raso que Erling Haaland, siempre letal, conectó con precisión para clavar el 2-1 que sentenció el partido. El delantero del City apareció en el momento justo para sepultar el sueño de Costa de Marfil y confirmar que Noruega sigue viva en la carrera hacia el título.
La victoria noruega es, por encima de todo, una muestra de jerarquía y supervivencia ante un rival que se despidió del torneo con la frente en alto. Con este agónico triunfo, los nórdicos ahora se preparan para enfrentar el desafío más grande de su historia mundialista: medirse ante el gigante de Brasil en la siguiente fase, con la confianza que solo otorga el haber sobrevivido a un duelo de vida o muerte bajo la presión máxima de la competencia.




