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MORELIA, Mich., 6 de noviembre de 2026.- El próximo domingo 29 de noviembre se realizará la décima tercera edición del Reto Miradores, una experiencia de ciclismo de montaña que combina deporte, naturaleza y convivencia, con recorridos de 30 y 45 kilómetros por los bosques, miradores y cascadas de la zona de Jesús del Monte, Ichaqueo y Pico Azul.
En entrevista con Quadratín, Pedro Mendoza Becerra, integrante de la coordinación del evento, explica que se trata de una actividad recreativa, no competitiva, cuyo propósito es que cada participante supere sus propios límites, sin importar su nivel de experiencia en el ciclismo de montaña.
Detalla que la salida y llegada serán en un salón ubicado en Jesús del Monte, desde donde los participantes recorrerán caminos boscosos hasta Ichaqueo, visitarán miradores y cascadas, pasarán por parte del cerro de Pico Azul y descenderán hacia San José de las Torres para regresar al punto de partida.
Como atractivo adicional, este año la organización incorpora un mirador más respecto a la edición anterior y una cascada de grandes dimensiones, ubicada en las inmediaciones de Ichaqueo y Pico Azul, además de algunos tramos y senderos que buscan hacer más divertida y atractiva la experiencia.
Mendoza Becerra precisa que el recorrido de 30 kilómetros puede completarse en un promedio de dos a cuatro horas, mientras que el de 45 kilómetros requiere entre tres horas y media y seis horas, dependiendo de la condición física y el nivel de cada ciclista.
Sobre los requisitos, señala que es indispensable contar con una bicicleta de montaña, debido a las características del terreno, que incluye piedras, raíces, pendientes pronunciadas y descensos. El uso de casco es obligatorio, mientras que recomienda llevar lentes, guantes, agua, una mochila de hidratación y herramientas básicas para resolver alguna eventualidad mecánica.
Para garantizar la atención de los participantes, la organización instalará tres puntos de abastecimiento con agua natural, bebidas isotónicas, frutas y alimentos sólidos, además de ofrecer asistencia mecánica y médica durante el trayecto.
El evento también contempla ambulancias, ciclistas de apoyo distribuidos en diferentes puntos de la ruta y camionetas en sitios estratégicos para atender caídas, lesiones o fallas mecánicas. Esto resulta especialmente importante porque buena parte del recorrido carece de señal telefónica, por lo que los organizadores mantienen comunicación desde puntos previamente establecidos.
En cuanto a las inscripciones, Pedro Mendoza informa que se realizan en línea, a través de la plataforma pedalitos.net, así como en las redes sociales de Reto Miradores y Pedalitos Team Morelia.
El kit básico tiene un costo de 450 pesos e incluye el derecho a participar y una bandana, mientras que el segundo paquete cuesta 750 pesos e incorpora un jersey conmemorativo. Ambos contemplan los servicios de apoyo durante el recorrido.
Al finalizar, los ciclistas recibirán una medalla conmemorativa por completar el reto y tendrán acceso a comida, bebidas y música en vivo, en un espacio acondicionado también para que familiares y acompañantes disfruten de la convivencia.
Una pasión que se construye superando obstáculos
Más allá de la organización del evento, Pedro Mendoza comparte que su acercamiento al ciclismo de montaña comenzó como una alternativa para liberar el estrés provocado por las responsabilidades laborales.
Recuerda que inició con recorridos pequeños de cinco y diez kilómetros junto con amigos, enfrentándose a subidas que al principio no podía completar sin bajarse de la bicicleta y continuar caminando.
Sin embargo, cada pendiente se convirtió en un reto personal: regresar una o dos semanas después e intentar subirla sin poner los pies en el suelo. Así, poco a poco, fueron aumentando las distancias y las dificultades hasta formar el club Pedalitos Team Morelia, del que surgió también la organización del Reto Miradores.
Reconoce que el ciclismo de montaña es una actividad que implica riesgos, particularmente por las condiciones del terreno, las piedras, las raíces y los descensos, en los que pueden presentarse caídas, raspaduras, lesiones e incluso fracturas.
De hecho, comparte que él mismo sufrió una de sus experiencias más difíciles al fracturarse la tibia y el peroné a la altura de la rodilla, accidente que lo mantuvo durante un tiempo en rehabilitación y llevó a familiares y amigos a recomendarle que abandonara la bicicleta.
No obstante, lejos de alejarlo definitivamente del deporte, ese episodio fortaleció su decisión de continuar, pues durante el tiempo que estuvo sin practicarlo comprendió cuánto le ayudaba física y emocionalmente.
Para Mendoza Becerra, una de las mayores satisfacciones del ciclismo de montaña está en observar cómo los participantes enfrentan las subidas más complicadas, cómo algunos tienen que caminar y empujar su bicicleta, y cómo, pese al cansancio, al terminar el recorrido sus rostros reflejan alegría por haber conseguido el objetivo.
Finalmente, invita a las personas que practican este deporte y a quienes desean vivir una experiencia diferente a participar en la décima tercera edición del Reto Miradores, el domingo 29 de noviembre, a partir de las 8:00 horas.




