Atlético Morelia Femenil va por otro triunfo en la Liga TDP
GUADALAJARA, Jal., 24 de junio de 2026.- La Selección Mexicana hizo historia al cerrar por primera vez una fase de grupos de la Copa del Mundo con tres victorias de forma consecutiva. Nueve puntos de nueve posibles. Algún nunca antes visto. El 3-0 sobre Chequia en el Estadio Ciudad de México, retumbó con fuerza en Guadalajara, donde miles de personas acudieron al Fan Fest para ver el encuentro y celebrar por todo lo alto esta nueva gesta de los dirigidos por Javier Aguirre.
No fue corta ni sencilla la jornada de este miércoles para los aficionados tapatíos. En un miércoles de seis partidos en tres horarios, la gente entendió que para tener un lugar seguro dentro del Fan Fest había que llegar muy temprano. Así, para el segundo turno de partidos, la Plaza de la Liberación ya lucía repleta y había sido cerrado el acceso para más personas. El Brasil vs Escocia se vio con un lleno en el lugar. Los tapatíos apoyaron a la verdeamarela por el cariño histórico que existe con esa nación.
El tiempo de espera era largo y el sol caía inclemente, con escasos lugares donde encontrar sombra. La gente decidió pasar el tiempo encontrando formas de divertirse, como aventarse vasos de refresco o de cerveza (ya vacíos) los unos a los otros. Los elementos de seguridad presentes no eran suficientes para impedir la práctica. En otros lugares de la extensa plaza, otros se divertían con el ya clásico “quiere volar”, lanzando personas por los aires.
Más de alguna ocasión, los voladores no fueron bien recibidos por los que les lanzaban y terminaban en el suelo. Pero al final todos se levantaban entre risas. Lo que sea con tal de pasar el rato y no ser víctima de la larguísima espera. Fueron varias horas las que estuvieron ahí, pero todo valía la pena porque el premio final era ver el tercer partido de México en la Copa del Mundo, en busca de hacer historia.
Cuando por fin se encendió en la pantalla la transmisión del encuentro del Tricolor, la exclamación fue de júbilo pero también de alivio. Las horas bajo el sol habían valido la pena. Ahora se asomaban en el cielo las nubes que presagiaban la tormenta. El primer tiempo fue tenso. Una vez se escuchó el grito prohibido entre los 18 mil asistentes al Fan Fest, pero no se repitió. Los primeros 45 minutos terminaron sin goles. Y la lluvia comenzó.
En el complemento, la gente estaba empapada, pero eso no impidió que la fiesta se desatara cuando Luis Romo tocó profundo para Mateo Chávez. El futbolista nacido en Chivas definió con maestría y celebró efusivamente. El grito de gol en la Plaza de la Liberación fue ensordecedor. Voló la cerveza. La gente saltaba. No importaba la mojada del momento. Tampoco la asoleada de las horas previas.
Minutos después, la plaza volvió a explotar cuando Julián Quiñones empujó al fondo el 2-0 de México. La victoria se sentía ya en las manos y las inclemencias del tiempo no disminuían el ánimo de la afición. Cuando Guillermo Ochoa entró de cambio, hubo una tibia respuesta al homenaje. Discretos aplausos, pero nada de abucheos en la tierra donde el arquero nació, pero no es precisamente el más querido, por ser un lugar de mayoría rojiblanca.
El gol de Álvaro Fidalgo provocó la tercera gran explosión de júbilo. Para ese momento, había calmado ya la tormenta… pero no por mucho tiempo. El silbatazo final decretó el Tarín do histórico de México: 9 puntos de 9 posibles y el liderato del Grupo A. Pero justo en ese momento, como si estuviera programado por alguna fuerza divina, la tormenta comenzó de nuevo. La gente celebró la victoria, pero al mismo tiempo empiezo a buscar la salida.
Victoria de México. Historia pura del Tricolor que por primera vez logró tres triunfos en la primera ronda de una Copa del Mundo. Y la ciudad de Guadalajara lo celebró en grande dentro del Fan Fest, donde 18 mil tapatíos aguantaron las inclemencias del tiempo para festejar la tercera victoria de un país que empieza a ilusionarse con la posibilidad de que este Mundial, después de tantos años de frustración, sea por fin el bueno.




