Viene de atrás Atlético Morelia-UMSNH y golea a León en la Copa Promesas
MORELIA, Mich., 4 de junio de 2026.- Históricamente en las Copas Mundiales de Fútbol, los jugadores naturalizados han sido una constante, el cambio de playera era una práctica común, hoy a nadie extraña ver futbolistas naturalizados o de doble pasaporte, pero hay una nación que va a dominar el próximo Mundial y no busca hacerlo con una sola selección, Francia es el gran imperio del fútbol.
Si, el país de la igualdad y la fraternidad no es solo el más serio aspirante al título también se ha convertido en el gran abastecedor de selecciones emergentes que al amparo de un pasaporte buscan solventar carencias en su estructura de desarrollo futbolístico.
En la Copa Mundial de la FIFA que arranca este próximo 11 de junio, los gallos tienen futbolistas en 12 equipos nacionales, algunos de ellos prácticamente copados, con jugadores en todas las posiciones.
En este proceso es inevitablemente remitirnos al pasado colonizador de Francia que abarcó lo mismo África que el Caribe y las Antillas, territorios que ocupó desde el Siglo 16 y hasta el 20. Esa presencia política económica y social se mantiene en la actualidad, mediante la figura de régimen de asociación económica, relación que inevitablemente trasciende al fútbol.
La legión extranjera, nunca mejor aplicado a los terrenos del fútbol, nos presenta un Mundial donde el idioma predominante en la cancha será el francés.
Hay siete futbolistas en Túnez, Haití presenta 12, 13 en Argelia, en Marruecos seis, R. D. Congo con 11, Cabo Verde con tres , Senegal 10, Costa de Marfil ocho, Ghana tres, España, Egipto y Qatar con uno por selección.
En suma 76 futbolistas de doble nacionalidad, la mayor parte nacidos y formados en Francia, que aprovechando lazos familiares y posibilidades legales cumplirán el sueño de jugar un Mundial de Fútbol.
En sentido inverso el flujo es claramente menor, la selección de Francia solo tiene a Michel Olise con pasaporte británico, Marcus Thuram de Italia y Brice Samba de la republica Democrática del Congo.
Si bien Francia es el buque insignia de un recoveco legal que hace que varias selecciones mundialistas sean confirmadas por jugadores que no nacieron ni fueron formados en su territorio, no es la única.
Curazao a la europea
Países Bajos, Bélgica Inglaterra, también exportan futbolistas a selecciones africanas o caribeñas, como máximo ejemplo está el seleccionado de Curazao, de sus 26 Futbolistas convocados, 25 nacieron en países Bajos.
Otro caso llamativo es el de la selección de Irán, un país en franca oposición con occidente, pero que en el fútbol parece no tener problema alguno con el respaldo europeo, en su lista final para el Mundial cuenta con cuatro suecos, dos alemanes, un inglés y un noruego.
La ampliación a 48 selecciones participantes en la Copa Mundial de Fútbol, no solo es una oportunidad de apertura para que más países se integren a la gran fiesta del balompié, también ha dejado en claro que el desarrollo futbolístico está lejos de ser una realidad en muchos lugares de África o el Caribe, la cuestión es saber si la FIFA reordenará en un futuro la participación de jugadores con doble nacionalidad o el coloniaje futbolístico se extenderá.





