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TOLUCA, Edomex., 29 de junio de 2026.-La Selección de Paraguay protagonizó la sorpresa monumental de la jornada al dejar fuera de la Copa del Mundo a una de las máximas potencias, Alemania, tras igualar a un gol y finiquitar el duelo en una agónica tanda de penaltis. Julio Enciso puso a soñar a la Albirroja al 43' con un remate letal que castigó la pasividad alemana, mientras que el conjunto de Gustavo Alfaro mantuvo un cerrojo defensivo casi impenetrable durante los 120 minutos de juego, desarticulando cada intento germano por encontrar espacios.
La gesta paraguaya no solo se basó en el orden, sino en una valentía táctica que supo aprovechar sus pocas oportunidades ante un rival espeso. El guardameta Gill se convirtió en el héroe bajo los tres palos, conteniendo la presión incesante de los europeos hasta llevar el partido a la definición desde el punto fatídico, donde la convicción del cuadro sudamericano terminó por imponerse tras una serie de errores cruzados que mantuvieron al público al filo del asiento.
El conjunto germano firmó uno de los fracasos más sonados de su historia moderna, sumando ya tres participaciones mundialistas consecutivas sin lograr acceder a los cuartos de final. A pesar de mantener una posesión asfixiante del 80 por ciento el equipo de Nagelsmann careció de la profundidad y la magia necesarias para romper el esquema defensivo paraguayo, evidenciando una falta de gol que se volvió insostenible durante todo el torneo; Kai Havertz fue apenas un espejismo con su tanto al 54' en el único disparo a puerta de los suyos en gran parte del cotejo.
El desenlace en los penaltis fue la crónica de una muerte anunciada para los teutones, quienes vieron cómo figuras de la talla de Havertz, Woltemade y Tah fallaron en los momentos críticos. Esta eliminación prematura pone en entredicho el proyecto actual, confirmando que la otrora ‘máquina’ alemana atraviesa un periodo de irreconocibilidad que los ha alejado de la élite mundial por doce años.
La victoria de Paraguay sella una página histórica para el futbol sudamericano, demostrando que la disciplina táctica y el corazón pueden doblegar a las jerarquías tradicionales. Con la tanda de penaltis decidida por el disparo final de José Canale, el vestuario albirrojo estalló en júbilo, consciente de que han dejado en el camino a un histórico y se han ganado a pulso el respeto de toda la justa mundialista.
Ahora, los de Gustavo Alfaro se preparan para el siguiente peldaño en un camino que no admite descansos. El horizonte los sitúa frente a una prueba de fuego, pues deberán medir fuerzas en los octavos de final contra el vencedor del duelo entre Francia y Suecia, con la moral por las nubes y el respaldo de una afición que hoy celebra, con justicia, una de las mayores sorpresas del torneo.




