Correrán 600 vaqueros con sombrero, botas y música norteña en Morelia
MORELIA, Mich., 28 de septiembre de 2026.- Miriam Cabas volvió a destapar el pomo de las esencias, ahora en la exigente plaza de toros Nuevo Progreso, en la Perla Tapatía, al pincelarle una faena de múltiples matices con estética grandilocuente al quinto bis, toro de Paco Cordero, sustituto del de Cerro Viejo que fue estrellado en el burladero de matadores y debió ser apuntillado. La novillera gaditana hizo gala de arte y valor para comulgar con “Pinturero”, convencer, emocionar a la audiencia y cortar una oreja de mucho peso que le dio el sonado triunfo.
Sin reservas, la poderdante de la empresaria Tomasina, presidenta de la Fundación Ángeles Taurinos, se prodigó en el primer tercio y coronó con chicuelinas andantes para dejar a Pinturero ante el varilarguero. El tercio de salida lo esculpió con derechazos de hondo acento, naturales, bien templados, imantados y sedosos, molinetes invertidos, dosantinas y el pase del desdén, con lo que estableció romance con la afición tapatía.
Dueña de la escena, el ambiente y la aclamación sonora del respetable, la novillera gaditana se gustó y se ciñó al de Paco Cordero, lo mostró. La sonrisa de satisfacción iluminaba su rostro al tiempo que lanzaba la mirada a los tendidos, poco antes de montar la espada para la suerte suprema. Se lanzó con determinación y dejó ración ligeramente tendida que obligó a doblar al buen novillo, el público hizo volar las gaviotas blancas y el juez de plaza acató el mandato al otorgar una oreja.
Así, Miriam Cabas pasó con notas altas su compromiso en la plaza de toros más importante de la nación mexicana en las horas que corren, la que a la par de las de Aguascalientes manda el carnet y, ella, lo mostró con categoría para continuar su senda rumbo a una futura toma de alternativa, pero… Calma, apenas lleva un año como novillera con caballos. Hay bastante techo para crecer, tiene mucho que corregir y mejorar, sobre todo con los metales, para que sus faenas sean redondas de manera consecutiva.
Ante el primero de su lote, La barreña no tuvo muchas opciones, porque “Pildoro” de Cerro Viejo acusó debilidad de remos, regateaba la embestida y dejaba ver signos de mansedumbre. Novillo que saltó al callejón, afortunadamente sin provocar desaguisados. Después, Miriam Cabas resbaló y quedó a merced del burel, pero cuando éste fue por ella, dobló las manos, lo que evitó un posible percance. Silencio.
Isaías López, novillero hidrocálido que venía de indultar en Aguascalientes, también se hizo notar con buenas calificaciones ante el tercero de la tarde, “Azucarero” de Carranco, al que consintió con doblones, llevó de menos a más con muleta aseada por ambos flancos, le pinceló pases muy vistosos a lo Rodolfo Rodríguez “El Pana”, como “las panaderinas”. Metió estocada en buen sitio, pero el puntillero levantó al burel que terminó amorcillado, duró mucho en doblar, por lo que el chaval perdió la oreja que tenían ganada. Vuelta al ruedo.
Ante el sexto del encierro, “Campanero de nombre, novillo sin opciones de Cerro Viejo, Isaías López derrochó valor, pundonor y coraje al buscarle la cuadratura al círculo, pero el descastado animal no le dio la réplica, rodaba con facilidad, mas, así y todo, el hidrocálido logró una serie de orticinas que le fueron agradecidas. Falló con el acero. Silencio.
El novillero tapatío Morales Ramos, a quien en sus inicios vimos anunciado como Espartaco en las vacadas de retienta que dio Pabo Moreno en la Monumental de Morelia, corrió con lo peor del encierro. Le tocaron en suerte “Gabanero” de Cero Viejo, y Six Ven” de Carranco, bureles a los que les buscó la condición sin encontrar cualidades que le permitieran expresarse como quería, amén de que el primero de su lote salió con lesión visible en su pata derecha, pero no fue devuelto. Al cierra plaza logró pinturearle verónicas y gaoneras plausibles y, después, muletazos que anunciaron al buen novillero que puede llegar a ser. Falló con los metales y “escuchó” silencio y silencio. Así sea.




