Redacción/Quadratín Deportes
MORELIA, Mich., 10 de diciembre de 2017.- La Real no levanta cabeza y suma una nueva derrota. Esta vez ante el Málaga, colista, y que llegaba a Anoeta sin saber lo que era puntuar lejos de La Rosaleda. Contaba el equipo de Míchel todos los partidos a domicilio por derrotas, pero fue llegar a Donostia y saborear las mieles del triunfo tras un partido muy flojo por parte de los de Eusebio Sacristán, más perdidos y más imprecisos que nunca. Y eso que el arranque del partido invitaba al optimismo. Para el minuto 5, la Real ya había dispuesto de una clara ocasión de gol con un cabezazo de Oyarzabal, pero el balón se le fue arriba. Fue un espejismo. A la Real le volvieron a condenar flagrantes errores defensivos.
De acuerdo a Mundo Deportivo, dos fallos defensivos le han costado muy caro al conjunto blanquiazul. Primero, un intento fallido de despeje de Iñigo Martínez, y más tarde, unas manos de Willian José dentro del área, han certificado la derrota de una Real sin ideas durante muchas fases del partido. El primer tanto del Málaga llegó desde el punto de penalti. Borja Bastón, que solo había metido un gol en todo lo que se lleva disputada de temporada, perforó la portería de Rulli desde los once metros. Iñigo intentó un despeje que fue taponado por Keko Gontán. El esférico le cayó al exdelantero del Eibar, que fue objeto de un clara falta por Rulli. El colegiado dejó seguir y el balón impulsado por Bastón fue sacado bajo palos por Llorente, pero Del Cerro Grande señaló el fatídico punto de penalti. Bastón no desaprovechó la oportunidad.