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CIUDAD DE MÉXICO, 19 de mayo de 2026.- A casi 20 días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Comisión para la Protección de Menores de la Arquidiócesis Primada de México alertó por los riesgos que pueden incrementarse en contextos de alta movilidad, concentración masiva de personas y presencia de visitantes nacionales e internacionales.
Particularmente en relación con la trata de personas, la explotación sexual y otras formas de violencia contra niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas migrantes y personas en situación de vulnerabilidad.
Señaló que este evento, que se llevará a cabo durante los meses de junio y julio, es una oportunidad para el encuentro, la convivencia, la fraternidad y el intercambio entre culturas.
Sin embargo, también pueden ser aprovechados por redes criminales que operan mediante el engaño, la manipulación, la coerción, la explotación y el abuso de personas vulnerables.
“Frente a esta realidad, como Iglesia no podemos permanecer indiferentes. La dignidad humana no se compra, no se vende y no puede ser explotada. Toda persona, especialmente los niños y adolescentes, deben ser protegidos, cuidados y acompañados. La trata de personas constituye una grave violación a los derechos humanos y una herida profunda para nuestra sociedad”, indicó.
Por ello, la Comisión para la Protección de Menores de la Arquidiócesis Primada de México se suma al llamado de organismos internacionales, instituciones especializadas y autoridades competentes para fortalecer la prevención, la detección oportuna, la denuncia responsable y la protección de las posibles víctimas durante este periodo.
De manera particular, advirtió sobre algunos factores de riesgo que requieren especial atención y de las que recientemente informó el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México:
El uso de redes sociales, aplicaciones de mensajería, plataformas digitales y videojuegos como posibles medios de contacto o captación de víctimas; las falsas promesas a personas migrantes de empleo, hospedaje, traslado, apoyo económico o regularización; así como la desinformación y la confusión sobre lo que implica la trata de personas, lo que dificulta reconocer casos y denunciarlos oportunamente.
La Arquidiócesis llamó a las familias, comunidades parroquiales, instituciones educativas, autoridades, medios de comunicación, sector turístico, organizaciones sociales y sociedad en general a asumir con responsabilidad un esfuerzo para la prevención de estos delitos, particularmente durante el Mundial de Fútbol.
“El combate a la trata de personas y a la explotación sexual exige corresponsabilidad, vigilancia comunitaria, información clara y compromiso decidido con la protección de la vida y la dignidad humana”, puntualizó.
Además, invitó a párrocos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, catequistas y agentes de pastoral a sumarse activamente a esta labor mediante acciones concretas de sensibilización y prevención.
Entre estas medidas propone hablar con claridad sobre este delito en espacios pastorales; colocar materiales informativos en lugares visibles; orientar a madres, padres de familia y tutores sobre los riesgos presentes en entornos digitales; difundir los protocolos de protección de menores; promover una cultura del cuidado en catequesis y grupos juveniles; e incluir momentos de oración por las víctimas de trata, explotación, abuso y violencia.
Recordó que, ante una posible situación de riesgo no se debe confrontar directamente al posible agresor o tratante, ni exponer públicamente a la posible víctima. Lo adecuado es actuar con prudencia, resguardar la integridad de la persona, escuchar sin presionar, informar a las instancias correspondientes y canalizar a las autoridades competentes.




