Falta de continuidad asfixia la danza en Michoacán: La Serpiente
MORELIA, Mich., 5 de octubre de 2025.- Al cierre de actividades de la Feria Internacional del Libro y la Lectura de Morelia (FILLM), cuyo país invitado fue Portugal, se presentó la escritora portuguesa Patricia Portela como invitada especial en esta cuarta edición, y presentó su libro Hacia arriba y no hacía el norte, una historia de un personaje plano en busca de tridimensionarse.
El foro alterno de este festival lució con poca asistencia pese a ser la escritora la invitada especial para el cierre, no obstante presentó su libro en español no sin alguna complicación de lenguaje.
La autora expuso algunas situaciones que le llevaron a escribir su libro, desde situaciones sociales, algunas muy fuertes, hasta una historia de un triangulo y una esfera con distintas dimensiones, algo muy abstracto.
Describió su libro como performativo y melancólico, y expresó que ahora mismo en Portugal y España los jóvenes volvieron a leer algo muy bueno si se considera su amplio gusto por lo tecnológico, pero los libros son como los vinos, algunos con el tiempo se ponen mejores, aunque otros no, refirió.

La autora de Manual para andar espantada por existir, externó que el origen de la tecnología fue dar lugar a cosas que no existían, y ahora la tecnología nos compra básicamente la manera de vivir.
Habló sobre Días útiles, su primera traducción en México, un libro con siete libros muy pequeños con los días de la semana, y cada uno aborda una historia diferente sobre asuntos muy pequeños o muy importantes, y no se sabe si es el mismo personaje.
Se describió como una escritora lenta, ya que fueron unos seis años y después otro tanto, lo que se llevó en escribir Hacia arriba y no hacía el norte, además tiene muchas obsesiones, una hija, y múltiples cosas, por lo que es una gran responsabilidad todo lo que escribe, "no se puede escribir algo de lo que no se está seguro".
Su trabajo al escribir es como el de una hormiga y no como una cigarra, porque tampoco sabe cantar. Reconoció que consigue escribir en cualquier lugar, con ruido o sin él, con distintos ambientes, y logra concentrarse, aunque los mejores tiempos para escribir son cuando todos están dormidos, es decir, o muy temprano o muy tarde.




