Esta es la selección oficial de la 24 edición del FICM
MORELIA, Mich., 25 de mayo de 2025.- Desde costumbres antiguas la muerte se registra al igual que la vida, a través de fotografías, y de ello el fotógrafo originario de Villa Jiménez, Martiniano Mendoza, hizo su trabajo y su trayectoria, aunque muy poco se exhibe su trabajo.
Martiniano Mendoza se dedicó a documentar por años, distintos eventos y costumbres de la comunidad de Villa Jiménez, sin embargo su trabajo más reconocido tiene que ver con el género ya desaparecido de la fotografía post mortem, que por décadas entre finales del siglo 19 y buena parte del 20 se convirtió en una manera de mitigar el dolor a las familias y conservar un recuerdo del ser fallecido.
Años atrás, en información de Quadratín, la investigadora Gloria Leticia Díaz Envila, investigadora de la UNAM, señaló que los herederos de este fotógrafo originario de Villa Jiménez, conservan más de 5 mil negativos de fotografías de esta técnica post mortem, donde aparecen niños, jóvenes y adultos, un volumen de fotografías que difícilmente puede encontrarse en cualquier parte del mundo.
La colección de este artista fue tomada entre 1930 y 1970 en esta región del Valle de Zacapu, y es considerada entre las más grandes de América Latina. No obstante su importancia, no hay un espacio donde en la actualidad se exhiba el trabajo de Martiniano Mendoza.
Cabe señalar que sobre el trabajo de este fotógrafo hay un libro autoría del investigador Luis Ramírez Sevilla, coeditado por el Colegio de Michoacán (Colmich), el libro se llama Villa Jiménez en la lente de Martiniano Mendoza, el cual salió en 2006.
En dicho libro, Luis Ramírez se basa en el archivo de negativos de Martiniano Mendoza para recrear la microhistoria de este municipio michoacano, ya que el registro de este fotógrafo abarca casi medio siglo entre eventos culturales, cívicos, políticos y sociales, era en síntesis, un cronista visual de Villa Jiménez.




