Invita Cultura Morelia a exposición interdisciplinaria El Espejo
MORELIA, Mich., 12 de abril de 2026.- La Inteligencia Artificial (IA) ha mostrado un crecimiento exponencial en pocos años, y básicamente ha entrado a todas las áreas de la vida. El arte y el diseño no han quedado fuera de esto, y entonces los artistas y profesionales de la imagen deben tomar precauciones y entender la contundencia de esta herramienta para poder convivir con ella, sea que se use o que no.
La artista visual y muralista Mina Romero es reconocida por la técnica realista y expresionista que le imprime a su trabajo, el cual muchas veces está enfocado en la introspección emocional y la figura femenina. Sobre la IA, señaló a Quadratín que esta no debe tener un peso mayor a ser un complemento en el arte.
Si se usa como un complemento está bien, refirió, "por ejemplo te puede dar como opciones y opiniones para resolver una imagen y que a veces pueden ser acertadas cuando solo la consultas en teoría o en texto", indicó, y esto puede ayudarte a ubicar o a estudiar los procesos.

"Como imagen resuelta a mí no me gusta", enfatizó la artista, porque honestamente, indicó, pedirle que resuelva ciertos temas con determinados elementos y que así arroje una imagen, a ella no le gusta, "pero la verdad yo tampoco la he utilizado mucho", reconoció.
"Tengo colegas que sí la han utilizado más, que sí lo resuelven y lo resuelven tanto que incluso les da el modelo que van a pintar, a mí eso no me gusta porque yo sigo prefiriendo el trabajo más humano, el involucrar gente, en hacer retratos que sean de personas que me imagino o invento o que trabajo con foto", aseveró.
Bajo esta perspectiva, subrayó la artista, la IA como una herramienta complementaria de la creatividad humana está bien, "pero dejarle toda la chamba a eso y que sustituya al trabajo de la imaginación o de la creatividad humana, no estoy a favor", enfatizó.
La artista visual Alejandra Salgado, egresada de la Facultad Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana, experimenta el grabado en sus distintas técnicas, hace diseño textil, ilustración digital y distintas técnicas en pintura, ya se ha enfrentado a las consecuencias de la IA.
Como en todo, expuso, aunque la IA es una tecnología general, cada quien tiene experiencias propias con su uso o con sus consecuencias, y desde ahí es que se tiene o se forma una opinión.
Ha sido tan gradual el crecimiento de la IA, indicó, tanto y tan lentamente que se ha normalizado y hoy en día se puede ver en la calle, en las redes sociales, en los negocios, "entiendo que es como una herramienta para facilitar muchas cosas, pero sinceramente le quita toda esta esencia humana".
Cada vez más negocios y empresas acuden al uso de la IA, refirió, "es algo que sinceramente nos ha quitado bastante trabajo y la verdad creo que es desgastante a lo que puede llevar esta tecnología porque no solo le quita la esencia al diseño o a la ilustración, sino la identidad que se le puede dar a algún algún negocio o algún proyecto artístico".
Además otra característica que se ha visto, expresó la artista, es que con el uso - y abuso- de la IA ya todo se ve muy genérico, como si tuviera una marca de agua.

Víctor Eduardo Rodríguez, comunicólogo, periodista cultural desde hace 30 años y diseñador gráfico, también expresó su sentir con respecto a la IA. Él ha sido agente libre en el área del diseño gráfico y editorial, docencia, edición y producción periodística y corrección de textos, desde 1991 hasta la fecha.
En una plática con Quadratín, Víctor reconoció que el trabajo del diseñador puede ser desplazado por la IA, esto en términos de resultados, "lo que sí me parece que la tecnología no puede hacer es que los diseños tengan la estética y la personalidad de la creatividad humana, en cuanto a una práctica directa de una persona que está resolviendo un problema de comunicación visual, y para ello apela a una experiencia y criterios técnicos —incluso a una teoría bien aplicada— necesarios para un buen diseño".

Eso a veces se aprende en la escuela o también en la práctica autodidacta, reflexionó, "pero ese sello jamás lo tendrá un diseño de IA por mucho que le metas un buen prompt y le adjuntes buenas referencias visuales. Quizá haya algo de romantización en esto que señalo, pero al menos hasta ahora es lo que veo".
Y es que la IA es a final de cuentas una herramienta que, en un momento dado ayuda, pero no es diseño gráfico, enfatizó, por tanto, no es la herramienta sino quien la usa; "lo atractivo del diseño gráfico como proceso y no un simple resultado, es lo que hay detrás: una persona. Si la IA termina desplazando al diseñador gráfico —que sí va a suceder: la IA lo está cambiando todo—, el verdadero problema está en quienes crean que esa solución es la mejor".
Que el diseño gráfico o la producción audio y visual sea reemplazada por IA no implica necesariamente dejar sin trabajo a artistas e ilustradores, aseveró, "quizá solo cambiará su rol y forma de trabajo. Y, por tanto, a los diseñadores nos queda seguir confiando en la complejidad del diseño gráfico por sus pautas en torno al espacio, la armonía, la combinación de colores, el conocimiento tipográfico, las proporciones y otras cosas… y más nos vale conocer lo que la IA nos puede ofrecer. Y así, hasta que el destino nos alcance".




