Morelia: tensa calma en La Huerta; frente a frente FNLS y policías
MORELIA, Mich., 4 de octubre de 2026.- Es muy común que la gente le llame a algún lomito Solovino, es como un nombre genérico que hace referencia al hecho de que de pronto llega a una calle o a algún lugar, y se convierte como en un perro comunitario que ayuda a la seguridad y a quien le dan de comer y lo cuidan.
Esto no solo ocurre en algunas colonias, sino también en mercados y en lugares donde hay comida, porque cada vez es más común ver perros en la calle, sin dueños, que sobreviven entre basura, la lluvia y el maltrato, y cuando encuentran un lugar donde los acogen, suelen convertirse en parte de la comunidad.
Estos perros también sirven de compañía para mucha gente en estas colonias, ya que suelen acompañar a las personas en sus recorridos por la calle y están al pendiente de sus regresos; son cariñosos y agradecidos.
En algunas zonas de la ciudad hay una especie de intercambio con algunos perros, porque mucha gente los utiliza para protección o para el cuidado de algún lugar, y el problema sobreviene cuando los dejan abandonados ahí por mucho tiempo sin comida y sin agua.
Frecuentemente se pueden encontrar perros en talleres mecánicos, que mientras están cerrados, los lomitos viven ahí y dan protección contra delincuentes, lo cual genera discrepancias porque parecen estar relegados a algo utilitario y en ocasiones están a la intemperie.
Han sido documentados en numerosas ocasiones los conflictos que se han dado entre personas que cuidan y alimentan a los perros de la calle, y quienes no lo hacen y no quieren que sus vecinos lo hagan porque siguen manteniendo la presencia de los perros en el lugar.

Las acusaciones van desde indiferencia de unos hasta el no ver que estos perros pueden ser agresivos. En algunos lados los conflictos han escalado tanto que incluso se ha dado el envenenamiento de lomitos, y que tenga que acudir la autoridad.
Una mujer, quien no quiso dar su nombre para evitar represalias con vecinos, externó a Quadratín que por donde ella vive hay varios perros que han llegado solos, y por humanidad y gusto, algunos vecinos y ella les dejan de comer, y estos animales cuidan la zona.
"Somos varias las personas que hacemos esto, que los huesitos, cierta carne o cosas que quedan se las estamos dando a algunos perritos de la calle en vez de tirarlas. En mi caso hay como tres y están en mi calle y en la calle de atrás", refirió.
"Entonces es un problema con los vecinos, no con todos porque estamos divididos, entre quienes alimentamos a los perros de la calle, que lo hacemos de todo corazón y que no podemos adoptarlos porque no tenemos espacio y otras razones, y quienes se quejan de que no los adoptamos y les damos de comer, y con ello estamos manteniendo el problema de los perros en la calle", explicó.
Sobre todo se quejan algunas personas, las cuales dicen que estos perros son agresivos, "yo nunca he visto que estos perros sean agresivos con nadie, la verdad, a mí me cuesta trabajo creer en esta parte, yo los alimento y nunca he visto que sean agresivos".
Entonces lo que ha hecho es dejar algo de agua para que los animales puedan beber, y en ocasiones también les deja comida, algunos gatos también han llegado a alimentarse.
Señaló que ha decidido ya no darles de comer como lo hacía antes, sin embargo, en ocasiones sí les deja algo ya más noche, cuando no genera molestia a quienes salen a pasear a sus perros, para así evitarse conflictos con los vecinos.




