MORELIA, Mich., 3 de junio 2017.- “El Seguro Popular en México dejó de cumplir su objetivo, pasó de un sistema de aseguramiento para la población que no tiene acceso a  los esquemas institucionales a una bolsa de recursos mal distribuida, como la creación de elefantes blancos”.

Lo anterior fue expresado por uno de los precursores de este servicio, Héctor Hernández Llamas, quien lamentó que actualmente tengan complicaciones en su operación debido al exceso de afiliados y a la falta de infraestructura para atender la demanda al servicio.

Sobre su participación en la creación del entonces llamado Sistema Nacional de Protección Social en Salud, como plan piloto en el 2002, luego a su incorporación en 15 entidades federativas y posteriormente en el 2004 a la creación del Sistema mejor conocido como Seguro Popular, que según indicadores nacional lega a 52 millones de mexicanos.

Recalcó que el “fracaso” del Seguro popular se debe a que, objetivos se quedaron el camino, se convirtió en el esquema donde los beneficiarios ya no tienen opción de elegir o exigir, acabó en el viejo esquema de la asistencia pública, a la que no se tiene acceso ni a la cobertura total de enfermedades, ni servicios ni medicamentos.

Enfatizó que tres han sido los principales factores en el mal funcionamiento del Seguro Popular: desviación de recursos con carácter de delictiva; se depositaron más responsabilidades sin que hubiera la infraestructura y los recursos tan humanos  como  materiales para la atención; y el mal manejo del dinero, sin haber transparencia y rendición de cuentas.