Inicia SSP revisión interna para la entrega-recepción de 2027
MORELIA, Mich., 4 de agosto de 2026.- Entre el abandono, los baches y ahora las obras del Morebús, así transcurre el día a día de miles de automovilistas que utilizan la salida a Quiroga, uno de los principales accesos a Morelia por la zona poniente, donde diariamente circulan alrededor de 79 mil vehículos, entre particulares y transporte público.
La vialidad, que desde hace años arrastra problemas por el deterioro de la carpeta asfáltica, coladeras en mal estado, banquetas dañadas y deslaves provenientes de las colonias cercanas durante la temporada de lluvias, suma un nuevo obstáculo: la excavación para la construcción de un paso deprimido que formará parte de la infraestructura del Morebús, proyecto impulsado por el Gobierno de Michoacán para mejorar la movilidad hacia Villas del Pedregal y los fraccionamientos de la zona.
Para quienes recorren esta avenida todos los días, la combinación entre una vialidad deteriorada y una obra en proceso ha convertido los traslados en un verdadero desafío.

"Es un poquito complicado porque hay mucho tráfico. De aquí hasta el crucero del Libramiento hacemos entre media hora y 40 minutos. Primero debieron trabajar una parte y dejar libre la otra. Hace poco hasta se volteó un carro en la esquina por la reducción de carriles", comentó Cruz.
Fernando considera que la obra llegó en el momento menos oportuno. "Creo que, en vez de componer, estamos descomponiendo. No era el tiempo. Lo bueno es que ya van de salida. Ahora hay que cuidarse de tres cosas: la zanja, los baches y el tráfico... ¡Ah!, y el teleférico", ironizó.
Óscar advirtió que el problema apenas comienza y que el regreso a clases complicará todavía más la circulación.
"Ahorita no está tan pesado porque no hay clases, pero cuando regresen los estudiantes será muy difícil. Mis hermanos viven por acá y nos dicen que solo con los semáforos ya se hace mucho tráfico. Ahora con esta obra no me quiero imaginar cómo se pondrá. También se cayó un carro hace unos días, aunque muchas veces también es por la gente que maneja muy rápido o no respeta los señalamientos", señaló.

Carlos, quien circula constantemente por la zona, aseguró que el congestionamiento ya resulta insoportable. "Todo el día ando por aquí y no hay pasadera. Cuando regresen las clases estará diez veces peor. Si ahorita hacemos 20 minutos de semáforo a semáforo, después fácilmente será una hora", lamentó.
Sergio coincidió en que la movilidad se ha vuelto cada vez más complicada.

"Hay muchísimo tráfico durante todo el día. Si tienes prisa, no llegas a ningún lado. En la desviación a Cointzio también se pone muy intenso por las mañanas. Ojalá que la obra realmente mejore el transporte y la vialidad, pero por ahora lo veo muy difícil", expresó.
Mientras la obra avanza, para miles de ciudadanos transitar por la salida a Quiroga representa un costo adicional en tiempo y dinero. Los baches castigan llantas y suspensiones, especialmente durante las lluvias, cuando quedan ocultos bajo el agua, mientras que la falta de sincronización de los cinco semáforos de este corredor vial prolonga los tiempos de traslado y alimenta el descontento de quienes, todos los días, entran o salen de la capital michoacana.




