MORELIA, Mich., 19 de mayo de 2020.- En medio de los riesgos por contagio de Covid 19 que atraviesa Michoacán, así como la ola de violencia e inseguridad que impera en algunos municipios, porque el crimen no respeta la cuarentena, un número importante de familias dejaron en condiciones de vulnerabilidad o vulneraron los derechos de 37 menores durante la presente contingencia sanitaria. 

A lo largo de la presente cuarentena se ha hablado constantemente sobre los abusos de parte de los hombres hacia las mujeres, lo que ha llevado al incremento de residentes en los refugios, hasta un 30 por ciento se ha calculado, sin embargo, poco o nada se dice sobre la violencia contra los menores y miembros de la familia incapaces de valerse por sí mismos, por su edad o condiciones físicas. 

Se ha presumido que ante las agresiones hacia la madre también hay un alza de violencia ejercida contra los menores, sin embargo, las estimaciones pueden ser imprecisas, porque además de la violencia familiar puede haber abuso físico y sexual por parte de los miembros adultos de la familia, aprovechando que el niño, niña o adolescente se encuentra de tiempo completo en casa o está a su cuidado. 

También otro foco de violencia puede ser el estrés que conlleva la enseñanza en casa o la falta de cuidados, porque los padres trabajan, no hay quien los cuiden o no pueden pagar para que sean atendiendo mientras cumplen los padres con la jornada laboral.  

Las causas de vulneración de derechos de los 37 menores que fueron a parar ante el Ministerio Público Local entre abril y lo que va de mayo, son diversas, según fuentes oficiales, y pueden ir desde violencia familiar, abuso o algún otro acto constitutivo de delito, que puede ser el abandono de los menores en la vía pública. 

Dicho lo anterior, los menores en Michoacán, además de padecer el encierro propio de la contingencia para no contraer el Coronavirus, no poder regresar a clases y probablemente rezagarse en el ámbito académico, también deben hacer frente a las diversas formas de violencias que se ejercen en casa.

Punto y aparte es la expresión máxima de la violencia: los homicidios, que en la entidad ha llevado a la muerte de menores en Morelia, Zamora, Cotija y Jacona.