MORELIA, Mich., 20 de julio de 2019.- Bajo la premisa de que se debe partir de la renuncia a la búsqueda de ganar, y a la percepción de la cancha de futbol como un campo de batalla, Jesús Salazar Rico es autor de Real Fortaleza, una propuesta que constituye 50 acciones para recuperar el sentido lúdico del futbol, separado de una visión mercantil, utilitaria, y de la búsqueda de contratos y triunfos.

En entrevista, Jesús Salazar, originario de Zamora, señaló que las dinámicas comercializadoras del futbol de primera división, basado en criterios de competitividad, constituyen un modelo nocivo para las generaciones nacientes que se encuentran en proceso de formación, porque deja de lado el aspecto sustantivo de los atletas: su condición humana.

“Hasta hoy la preparación del jugador ha sido: física, técnica, táctica y psicológica, incluso se considera la nutrición, el diseño de entrenamientos, implementos, ropa, calzado y todo un esquema para mejorar el rendimiento, pero toda preparación al jugador es externa, y se deja completamente de lado la parte interior y el desarrollo emocional”, expuso.

A decir de Jesús Salazar, aficionado amateur y apasionado de este deporte, los retos que deben sortearse en los partidos de futbol colocan a los atletas bajo altísimos niveles de presión y estrés, el compromiso de ganar para cumplir con un contrato y cubrir las necesidades generadas de triunfo, reducen de manera significativa su rendimiento.

“Quizá la parte más pura del futbol la podríamos encontrar en el juego de los niños que salen a la cascarita sin nada qué ganar, o en las retas que se organizan al final de los partidos, sin la presión árbitro, entrenador, afición y patrocinadores, sino que se juega por el disfrute de hacerlo, y hemos visto que aquí se multiplican las habilidades, porque hay libertad y esto genera confianza”, explicó.

A decir de Jesús Salazar, la vorágine globalizadora de la modernidad ha convertido al futbol en una fábrica que maquiniza a los atletas que practican este deporte de manera “profesional”, al grado de llegar a verlos como productos comerciales y no como seres humanos, lo que sin duda es un asunto que incumbe en tanto que constituye un fenómeno social.

“Le he presentado este proyecto que denomino Real Fortaleza a varias escuelas de futbol en Michoacán, pero lamentablemente no lo toman en serio, porque no es redituable, no deja ganancias ni para el ego ni para la industria del futbol; esto no me sorprende porque es una tendencia mundial: aniquilar la parte humana en casi todo lo que hacemos”, dijo.