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CIUDAD DE MÉXICO, 8 de febrero de 2026.- Madrugadas que nos dejan ateridos, vientos gélidos y lluvias repentinas; así se siente un frente frío, un fenómeno típico de la temporada invernal capaz de provocar afectaciones si no tomamos precauciones.
De acuerdo con la UNAM Global, Jorge Zavala Hidalgo, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, explica que esto se da cuando una masa de aire frío avanza sobre una zona con aire más cálido, pues el choque de temperaturas provoca un descenso térmico que puede venir acompañado de vientos y lluvias fuertes, oleaje elevado y heladas.
En lo que compete a la República Mexicana, estos sistemas se forman principalmente en Estados Unidos o en el Pacífico norte y, conforme ganan terreno, muchos ingresan en territorio nacional.
La temporada de frentes fríos va de septiembre a mayo, con mayor intensidad en diciembre y enero, y en promedio cada año se presentan alrededor de 50 de ellos, aunque no todos impactan de la misma manera ni alcanzan las mismas regiones: algunos se quedan en el norte de México y otros llegan al sureste e incluso hasta Centroamérica.
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