MORELIA, Mich., 21 de febrero de 2020.- Llegaron al Zoológico de Morelia cuando tenían tan solo nueve meses de edad. Fueron rescatados tras quedar huérfanos luego de que su madre muriera a manos de cazadores furtivos en alguna región montañosa de Norteamérica.

Actualmente tienen 21 años y desde entonces, el Parque Benito Juárez se ha convertido en el hogar de esta pareja de hermanos osos pardo americano, una de las especies más grandes que existen en el mundo, ya que pueden llegar a medir cerca de tres metros y pesar unos 450 kilos.

Los osos pardo tienen varios tipos de subespecies; cuentan con tres diferentes coloraciones desde el marrón, café y en ocasiones una tonalidad más oscura que podría confundirse con el negro. Habitan en los bosques y montañas de Norteamérica, Europa y Asia.

Sus garras de hasta 20 centímetros y sus afilados colmillos los convierten en sus principales armas, de ahí que sean considerados como animales peligrosos y salvajes. Una de sus características es que son una especie solitaria que se reúne solo en época de apareamiento.

En el marco del Día Internacional para para la Protección de los Osos del Mundo, que se conmemora cada 21 de febrero, el Zoológico de Morelia recibió este viernes a un grupo de estudiantes para conocer más acerca de esta aparentemente tierna, pero salvaje especie.

“Ellos se consideran omnívoros, es decir, que comen de todo. En vida libre no tienen problemas para alimentarse, pueden comer desde pequeñas bayas y pequeños mamíferos, pero su alimentación más grande es la de los peces”, explicó Humberto González Guzmán, responsable y entrenador de osos y felinos.

En cautiverio, su alimentación es más balanceada. Va desde pollo, carne roja y pescado, complementada con fruta y croquetas especiales con raciones de tres veces al día. Con todos estos cuidados pueden llegar a vivir hasta cuatro décadas, a diferencia de los 25 o 30 años en la vida salvaje.

Esta impresionante pareja de osos no tiene necesidad de hibernar debido a que las condiciones climatológicas de Morelia no se comparan con los crudos inviernos de otras partes del mundo. Lo único que hacen es reducir su ingesta de alimentación.

“De ocho kilos que le damos al macho y siete a la hembra, de su alimento completo diario, pueden llegar a comer entre cinco y cuatro kilos, pero nunca dejan de tragar”, detalló González.

En esta geronte pareja de osos pardo que no tiene nombre y que cuenta con buenas condiciones de salud, tampoco existe riego de reproducción, ya que el macho se encuentra vasectomizado.

Los visitantes al Zoológico de Morelia pueden apreciar a esta pareja de osos pardo en el antiguo hogar de la osa polar Yupik, en donde se encuentran desde hace ocho meses.