MORELIA, Mich., 22 de febrero de 2021.- El movimiento No vivimos del aplauso, funge como un observatorio nacional de cultura infantil, para constatar que las administraciones públicas lleven a cabo propuestas y acciones de calidad para la infancia, expuso a Quadratín Tania Castro Cambrón, integrante de este movimiento en Michoacán.

El observatorio, es eso y tiene esa razón observar los ciudadanos están revisando constantemente las acciones que realiza el estado y el municipio Hola federación En beneficio de la niñez, no solamente en cuestión de pagos o cómo se usa el dinero, si no que las actividades o las propuestas tienen para este público sean de calidad.

Esto, dijo la promotora literaria, porque muchas veces las administraciones se van por lo más barato; “mi compadre, o simplemente el servicio social que no me cuesta nada, y no siempre tiene la mejor calidad”, dijo y aseguró que eso están peleando; “si quieren calidad entonces que contraten con calidad, y que también inviertan en esa calidad de los artistas”.

Como observatorio, han detectado distintas situaciones, desde la contratación; el contrato no se entrega a tiempo, como sí sucede en cualquier otro trabajo, donde dan el contacto en un principio, se firma y cada quién se queda con una copia, esto no sucede, aserveró.

Los pagos se prometen, sin embargo pueden durar meses o años en verse reflejados, además de que hay muchos compadrazgos en esto, donde sólo se apoyan a amigos o compadres sin investigar o conocer otras propuestas; “Michoacán tiene una oferta cultural grandísima, pero ¿qué es lo que pasa? que nada más a los que conozco, a mis compadres y además llego con ese complejo de conquistador y solo las cosas que hago están bien, el lugar de fortalecer a los artistas”.

Manifestó que hay muchos asesores culturales que trabajan, que tienen proyectos y muchos espacios que no se apoyan, porque el ego del nuevo administrador le dicta hacer lo que a él le plazca, “cuando realidad estos funcionarios son un instrumento, les hace falta comprender que como instrumentos tiene que facilitar al artista, no apropiarse de su trabajo”.