Migración de mujeres.

Gerardo A. Herrera Pérez

De manera coordinada, diferentes actores políticos y sociales que trabajan el tema de los migrantes y las mujeres se han reunido para impulsar el desarrollo del “Foro Internacional de los derechos humanos de la mujer en las dinámicas migratorias”. Así la participación de la Secretaria de Igualdad Sustantiva, Secretaria de los Migrantes, la UMSNH, así como las organizaciones sociales de migrantes y el Órgano Autónomo de los Derechos Humanos.  Durante las reuniones previas a la definición precisaron la importancia de visibilizar las prácticas de las mujeres que emigran.

El que esto escribe, tuvo la oportunidad de comentar con los titulares de las Secretarias que participaron; tanto José Luis Gutiérrez Pérez,    como Nuria Gabriela Hernández Abarca se les comentó  que hoy las mujeres viven en cautiverios donde la violencia continua normalizando y naturalizándose, no obstante los esfuerzos institucionales que se realizan,  pero que este mismo esquema se reproduce de manera más violenta durante el proceso de traslado y tránsito que realizan las mujeres durante el proceso de migración, y que en ocasiones termina en el delito de trata de persona, situación que también expreso la Secretaria de Igualdad Sustantiva en su mensaje de la rueda de prensa.

Y es que continúan generándose los mecanismos de opresión contra las mujeres, es decir, la invisibilidad, el estigma, los prejuicios, la violencia, la discriminación, pero también ahora el feminicidio y los crímenes de odio, tanto por homofobia, como por bifobia, lesbofobia y transforbia.

Pese a que se tienen los marcos normativos en favor de las mujeres y las niñas, el diseño de la política pública, como las estructuras operativas para apoyar a las mujeres, se continúa con una cultura misógina, machista, clasista, racista y neocolonialista, que se reproduce con las mujeres en general, pero también para aquellas mujeres que en el ejercicio del derecho a la migración, quienes también la padecen.

Las mujeres y las niñas y niños que viajan para alcanzar el sueño americano y  buscan la migración también viven ausencias y emergencias que requieren de ser atendidas. Una de ellas, es que hoy, no podemos hablar solo de mujeres biológicas, sino también de mujeres sociales, es decir de las mujeres trans (transgénero, transexuales, travesti o tranformistas), quienes han encabezado algunas de las caravanas del sur de América Latina hacia México y los Estados Unidos; hoy existen muchas mujeres trans solicitando asilo político por la violencia que se vive en México.

Las mujeres biológicas y sociales,  requieren de impulsar la epistemología de los agentes ausentes, es decir, deben continuar  la lucha contra prácticas  sociales que las someten, las controlan, las disciplinan, haciéndolas conformistas, rutinarias y de acciones repetitivas enmarcadas en procesos del patriarcado y del Sistema de Género no solo en sus casas, sino también durante los procesos de migración, impidiendo su autonomía, su libertad, y viviendo sin emanciparse y en cautiverios que violentan sus derechos.  Es decir, requieren de generar acciones para impulsar la visibilidad, entre las acciones que se considera serían de interés para el fortalecimiento, son las siguientes:

Las mujeres sociales o biológicas se les debe de reconocer saberes, porque todo lo que no esté legitimado o se reconoce desde el poder,  es declarado inexistente, de ahí la importancia de continuar trabajando en la visibilidad de los saberes de las mujeres en migración. Es tan simple, “lo que no está, no existe, lo que no existe no tiene derechos”.

Por otro lado, se debe de reconocer que la historia no es de tiempo lineal, es decir, no tiene un sentido único y conocido, al contrario,  es diverso en los enfoques cultural y social, sobre todo  en el marco de la migración. La migración es parte de lo diverso, pero además de un derecho humano, por lo que no podemos negar su existencia, pero también sus aportes implícitos en su lucha y que han sido importantes para explicar la defensa de las libertades, que han permitido adelantar a este segmento de la población.  De esta manera, vaya nuestro reconocimiento a las acciones que se realizaran tanto en Michoacán como en la Unión Americana para realizar este esfuerzo internacional y visibilizar la problemática que hoy viven las mujeres durante sus procesos de migración tanto en el origen, como en el destino, como en el tránsito. Que vayan unidas y en gobernanza autoridades de los diferentes niveles de gobierno y de los poderes públicos, la academia, la sociedad civil organizada y las mujeres migrantes, es un imperativo para el diseño de la política pública.