Ve Redcofem entrega feminista al patriarcado contra Rectora de UMSNH
MORELIA, Mich., 19 de noviembre de 2025.- “Como familia ha sido muy difícil”, admitió Grecia Quiroz, alcaldesa sustituta de Uruapan, al hablar sobre el impacto que dejó en sus hijos y en ella misma el asesinato del presidente municipal Carlos Manzo.
En entrevista con Adela Micha para el programa Un día, una voz, la sucesora del Movimiento del Sombrero relató que, desde el ataque perpetrado en contra de su esposo, su familia se ha visto afectada y que sus hijos no comprenden lo ocurrido.
“Están muy chiquitos, no entienden muchas cosas. El que tiene un poquito de uso de razón es el más grandecito, el que tiene 2 años”, explicó.
Recordó que su hijo tiene muy presente cuando Carlos Manzo salía a los operativos de seguridad del municipio, con chaleco puesto y a bordo de la camioneta, por lo que él piensa que su papá sigue trabajando en ellos.
“De una u otra forma, los niños todo absorben, todo sienten… A pesar de que he tratado de ser muy fuerte, hay momentos en los que me llega la debilidad y les transmito ese dolor”, compartió.
Ante la pregunta de la periodista de cómo ha sobrellevado la situación, Grecia Quiroz relató que Carlos Manzo tenía una oficina donde acostumbraba leer, trabajar y reflexionar, a la cual le gusta acudir.
Lo describió como un hombre “necio, testarudo y confrontativo”, muy seguro de sus decisiones. “Nunca le hizo caso a nadie. Yo trataba de decirle algo como recomendación para que no sintiera que lo estaba mandando, porque para él lo que él hacía era lo correcto”, expresó.
Asimismo, evocó su personalidad confiable y directa con la ciudadanía. “Era muy único, muy genuino, muy especial. Con él no había barreras ni intermediarios, había atención directa. Eso hizo que se ganara el cariño de la gente”.
La viuda relató que conoció a Carlos Manzo dentro del movimiento social que encabezaba y cómo la amistad se transformó en relación cuando él ya era diputado federal.
Recordó “era un poco complicado, porque trabajar y separar una relación del trabajo… como jefe yo tenía que sujetarme a lo que él ordenara y, por otro lado, sentir que como mujer tenía que decirle las cosas”.
Narró cómo el periodo de su diputación fue un momento de crecimiento laboral para ella, ya que se encargó de conducir durante los recorridos, manejar su agenda, atender gestiones y fungir como enlace. “Agradezco la presión, la exigencia de que hiciera las cosas con rectitud, honestidad y transparencia. Más que decirlo, él lo ponía con el ejemplo”, afirmó.
Antes, compartió, trabajaba en el Sistema para el desarrollo Integral de la Familia (DIF) del municipio y las cuestiones de la política no le interesaban. Sin embargo, eso cambió cuando su madre pidió apoyo para un vecino en situación de calle y El del Sombrero acudió a su casa para atender la demanda. Tras conocerlo, él la invitó a repartir meriendas para niños en situación de vulnerabilidad. “No me les volví a despegar, me cautivó. Esa ayuda que él daba me llenó”.
Recordó cómo, cada tarde, Carlos Manzo se instalaba en una mesa en la calle, alrededor de las 4 o 5, para recibir a ciudadanos que buscaban apoyo, acompañado por un pequeño grupo. “A donde iba él, iba yo”, dijo.
Con el tiempo comenzó a apoyarlo en tareas básicas: anotar teléfonos, hacer enlaces, organizar reuniones. Finalmente, fue despedida de su trabajo. “Me hicieron llamadas de atención por publicaciones que hacía sobre las actividades que realizábamos”, narró.
Una vez que ya estaba al frente de la presidencia municipal, Grecia Quiroz compartió que trataba de pedirle moderación, frente a los posicionamientos políticos que el edil hacía, los cuales lo confrontaban con diversos actores.
“Le decía que se mesurara, que no fuera tan confrontativo. A veces me escuchaba y a veces me decía: ‘¿Qué tiene? No pasa nada. Yo no me voy a callar ante algo que es cierto’”.
Recordó una frase que él repetía: “Yo prefiero morir haciendo el bien que morir haciendo el mal, que vivir arrodillado ante personas que tú sabes que están haciendo daño al municipio”.
En entrevista con la comunicadora, compartió que Carlos Manzo tenía aspiraciones más allá de la alcaldía. “Decía que si no llegaba a ser gobernador, estaba seguro de que iba a ser presidente de México”, ante lo que aseguró estar plenamente convencida de que él tenía la fuerza para lograrlo.




