Tras daños por huracán Polo, liberan tortugas en la costa michoacana
MORELIA, Mich., 4 de febrero de 2026.- Por primera vez México lanzó un satélite al espacio elaborado por estudiantes y profesores de la Universidad Popular Autónoma de Puebla, desde la Estación Espacial Internacional; la finalidad del satélite es para monitoreo volcánico.
El lanzamiento forma parte del programa KikboCube de la Oficina de las Nacional Unidas para Asuntos del Espacio Exterior y la Agencia Japonesa de Exploración Espacial cuya finalidad es ayudar a los países en desarrollo a adquirir experiencia práctica en tecnología espacial y con ello facilitar el acceso a la órbita terrestre.
Lo anterior lo dio a conocer la ONU a través de las Oficinas de Asuntos del Espacio exterior quien precisó que el Gxiba-1, es un satélite miniaturizado y estandarizado, tiene una misión con un firme propósito terrestre: monitorear la actividad volcánica y la dispersión de cenizas mediante observación óptica.
“Sus datos serán vitales para la reducción del riesgo de desastres y el monitoreo ambiental, especialmente para observar volcanes activos cercanos a ciudades densamente pobladas en México, contribuyendo así a la seguridad de millones de personas.”
"Felicitaciones a la Universidad Puebla por este tremendo logro", declaró Aarti Holla-Maini, directora de la agencia de la ONU. "Estamos orgullosos de asociarnos con Agencia Japonesa para crear más oportunidades que permitan el acceso al espacio para todos".
De acuerdo con el comunicado, este proyecto consolida a México como el sexto país beneficiario del programa KiboCUBE, siguiendo los pasos de Kenya, Guatemala, Mauricio, Moldavia e Indonesia.
"Para México, representa un hito muy motivador para perseguir en el futuro cercano: invertir y trabajar para desarrollar su propia Industria Aeroespacial y recursos humanos para satisfacer las necesidades del país", afirmó el rector de la Universidad de Puebla, Emilio Baños.
El éxito del Gxiba-1 no solo eleva las capacidades académicas, sino que sienta un precedente clave para el ecosistema espacial mexicano, demostrando que la colaboración internacional y la formación de talento joven son la base para construir un futuro en la nueva economía del espacio.




