MORELIA, Mich., 14 de marzo de 2019.- Exhortó el arzobispo Carlos Garfias Merlos a los feligreses a “entender el significado de ser humilde, para acompañar a quienes sufren y son víctimas de la violencia”.

El arzobispo recordó a todos los asistentes a la misa de Domingo de Ramos que “siendo Dios, se transformó en hombre, hasta morir en la cruz siendo Dios. Se humilló y se hizo así mismo uno de nosotros; la humildad es la característica que hoy podemos encontrar más claramente en Cristo, y la humildad es la virtud cristiana”.

Por ello es que la humildad debe ser entendida para quienes profesan el cristianismo y así lleguen a identificar el dolor en los demás, ser consuelo y dejar de incurrir en actos de violencia y de humillación hacía otros.

“La humildad nos permite tener la actitud cercana con nuestros hermanos, y a  reconocer sus cualidades; poder consolarle de tanto sufrimiento, dolor, de tanta amargura y desesperanza que se acumula en el corazón del hombre;  tanta desilusión y frustración que ha experimentado”.

Añadió Garfias Merlos “nosotros podemos ser consoladores y presencia humilde de Dios, para nuestros hermanos más necesitados”.

Finalmente, como se ha hecho en México desde la conquista espiritual y militar hace más de 500 años, cientos de personas alzaron sus palmas para recibir el agua bendita en sus palmas.