CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre de 2019.-  Hace apenas 3 años, en 2016, también un día 28 pero de agosto, se iba glorioso y retumbante uno de los ídolos más grandes que ha regalado México al mundo. 

Cuando el país se enteró de la muerte de Juan Gabriel, las radios no pararon y aquellos que conservaban acetatos y casetes los desempolvaron, aunque fuera para alzarlos durante la congregación que se dio en el Palacio de Bellas Artes. El Divo de Juárez se merecía todo.

Este sábado, un 28 pero ahora de septiembre y 3 años después, otro icono, posiblemente el más representativo de las ‘pedas’ y de los desamores, ha triturado estos últimos días de dolor físico para hacer erupción como el volcán musical que fue.

Seguir leyendo en Quadratín México