Paso Independencia: fluidez, cancha de pádel, obra que esperó 20 años
CIUDAD DE MÉXICO, 3 de abril de 2019.- A todos nos han preparado para reaccionar en caso de sismos o de incendios, pero no ante un evento volcánico; por ello hay quienes creen que el hecho de que el semáforo que mide la actividad del Popocatépetl haya saltado de amarillo fase dos para llegar al nivel tres es una invitación a correr en busca de refugio seguro, pero en realidad es un llamado a mantenerse atentos a lo que digan las autoridades de Protección Civil, explicó Gema Caballero Jiménez, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Sobre este punto, la especialista es tajante, hace falta una mayor labor de divulgación a fin de evitar alarmismos innecesarios o conductas irresponsables, como las de aquellos jóvenes que el 12 de marzo pasado escalaron hasta el borde del cráter, justo un día antes de que se registrara una potente explosión.
“Los fragmentos arrojados suelen ser del tamaño de un automóvil y por lo mismo implican un gran riesgo para la vida; ello nos habla del peligro al que se someten las personas por ignorancia o imprudencia”, explicó en entrevista con UNAM Global.
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