Vuelca tráiler en la carretera Los Reyes-Uruapan; no hay heridos
MORELIA, Mich., 11 de mayo de 2026. – La Universidad Montrer fijó postura oficial tras la polémica generada por la presencia de un agente ministerial armado afuera de su plantel de avenida Lázaro Cárdenas, y confirmó que personal de seguridad de la institución impidió el ingreso de los elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) debido a que portaban armas visibles.
Mediante un comunicado difundido la noche de este domingo, la institución educativa aclaró que los agentes acudieron para entregar un oficio relacionado con la solicitud de grabaciones de cámaras de videovigilancia, derivado de investigaciones ajenas a la universidad.
Sin embargo, el posicionamiento de Montrer también exhibe una evidente incomodidad por la forma en que se desarrolló la diligencia ministerial.
La universidad precisó que los funcionarios de la Fiscalía arribaron armados al acceso principal del plantel y que, debido a ello, personal de seguridad les indicó que no podían ingresar a una institución educativa portando armas de fuego.
“Uno de ellos se ubicó sobre la banqueta, en donde fue fotografiado y luego aparece en el medio de comunicación”, señala el documento emitido por la institución.
La postura universitaria coincide parcialmente con el reporte elaborado por Policía Morelia, el cual confirmó que el agente ministerial permaneció al exterior porque no se le permitió ingresar con el arma larga.
No obstante, Montrer fue más allá y lamentó expresamente que los funcionarios se presentaran armados únicamente para entregar un oficio, al considerar que ello generó alarma y confusión entre estudiantes, trabajadores y ciudadanos.
“Su presencia no obedeció a hechos relacionados con esta institución y en ningún momento representó peligro o riesgo para nuestra comunidad estudiantil”, puntualizó la universidad.
La institución también dejó entrever que la difusión de la fotografía respondió precisamente al desconcierto provocado por la escena: un hombre vestido de civil, armado y apostado afuera de una zona de alta afluencia estudiantil.
El caso escaló rápidamente en redes sociales luego de que Quadratín difundiera la imagen y cuestionara si se trataba de un policía, escolta o presunto criminal, en medio de un contexto estatal marcado por violencia e incertidumbre pública frente a personas armadas en espacios urbanos.
La Fiscalía confirmó oficialmente que el individuo pertenece al área de recuperación de vehículos robados y que participaba en diligencias relacionadas con la investigación del robo de una motocicleta.
A pesar de ello, la propia FGE informó que mantendrá abierta una carpeta de investigación interna para revisar los protocolos aplicados por el agente y las circunstancias en que ocurrió el operativo.





