Morelia, Michoacán, México a 03 de septiembre de 2026
Entre nostalgia y era digital, resisten puestos de periódicos en Morelia
06 de agosto de 2026
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20:00
Axel Sierra/Quadratín Michoacán
Axel Sierra/Quadratín Michoacán
MORELIA, Mich., 6 de agosto de 2026.- Los puestos de periódicos y revistas que durante décadas fueron un punto obligado para quienes buscaban informarse, hoy enfrentan una de las peores crisis de su historia. En el Centro Histórico de Morelia, donde antes era común ver a decenas de personas comprando el diario del día o la revista de moda, ahora los comerciantes observan con preocupación cómo las ventas disminuyen año tras año.
Con 35 años en la venta de impresos en su puesto ubicado sobre el Portal Galeana, el señor Salvador Cisneros López, relató a Quadratín, como constata la drástica migración de los lectores hacia los medios digitales y redes sociales.
"Las revistas y los periódicos se han ido descontinuando poco a poco por los nuevos sistemas de información, como el Internet, los teléfonos y las tabletas, son los que han causado la baja venta de los impresos. Hay que buscar la forma de poder mantenernos, lo que se mueve es la venta de libros de colección, enciclopedias, dulces, cigarros, refrescos y golosinas, mientras haya gente, turismo y estudiantes más que nada, y que esté en calma el estado", dijo el comerciante.
El cambio en los hábitos de consumo de información, impulsado por las redes sociales, los portales digitales y los teléfonos inteligentes, ha reducido drásticamente la demanda de publicaciones impresas. La escena cotidiana es distinta: los periódicos permanecen más tiempo en los exhibidores y los clientes habituales son, en su mayoría, adultos mayores que mantienen la costumbre de leer el papel cada mañana.
"Antes, llegaban pacas de periódicos del Excélsior, El Universal, y ahora solo llegan dos o tres ejemplares. De La Voz (de Michoacán), eran entre 200 y 150, ahora solo siete y a veces hay devolución. No se venden completamente. Hoy en día, hay una disminución en su venta del 95 por ciento; está a punto de desaparecer. Los pocos que lo compran, la mayoría son adultos mayores, pero todavía hay generaciones que los papás los dejaron con esa dinámica, porque hoy en día, hay personas que no saben ni lo que es un periódico".
A pesar del panorama adverso, algunos de los lectores sobrevivientes consideran que el periódico impreso conserva un valor especial por la credibilidad, la experiencia de lectura y el hábito que aún conservan y les fue heredado en generación a generación.
"Yo soy lector desde los 13 años y estoy totalmente convencido que nunca será igual un trabajo en este caso en una revista impresa para leerse, que un trabajo en redes sociales o en Internet. Como los libros, no hay dos. Nunca será igual al leerlo, ojeándolo, incluso, hasta el olor. Nunca será igual al leerlo en una pantalla. Nunca dejarán de ser importantes los trabajos impresos, tienen más criterio y mayor credibilidad publicado en el medio escrito", respondió don José Merced.
La reducción en el consumo también ha impactado a las empresas editoriales. En los últimos años desaparecieron diversas publicaciones impresas nacionales y locales o migraron completamente al formato digital, reduciendo aún más la oferta disponible, mientras otros, innovan con otro tipo de artículos y materiales en los kioscos de la capital michoacana.
"Algunas editoriales que sobreviven, han implementado colecciones de libros o de artículos, tienen que ver la forma de hacer su trabajo para exhibirlos en nuestros puntos. Tengo 25 años en el negocio, y el periódico disminuyó paulatinamente como parte de la falta de interés de implementar la cultura de la lectura, hoy en día", relató Víctor García, comerciante de la industria en el Portal Hidalgo.
El fenómeno no es exclusivo de la capital michoacana. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran una disminución sostenida en los hábitos de lectura de periódicos y revistas en México. Mientras en 2015 cerca de la mitad de la población leía periódicos impresos, en 2024 esa proporción cayó a menos de una quinta parte. Las revistas también registraron un descenso considerable.