Encabeza Ramírez Bedolla ceremonia del Grito de Independencia
MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2026.- Estos días por las tardes siempre hay una amenaza de lluvia, un tono gris cargado en las nubes, pero particularmente este martes previo a la celebración del grito por la Independencia de México, no importa si ha llovido un poco; importa ir al centro a celebrar el ser mexicanos, que nada opaque la identidad.
Y es que a este aniversario número 216 nuestro país llega con muchos problemas, inseguridad, polarizaciones políticas y de cara a un nuevo proceso electoral, pero este martes 15 de septiembre nada esto importa y todos esperamos celebrar a nuestro país, con música, baile y cena muy mexicana.
El punto neurálgico para la celebración en la capital michoacana es el centro histórico, que como año con año desde 2008, cuando ocurrieron los atentados tristemente célebres, se colocan arcos de seguridad en puntos estratégicos para ingresar al primer cuadro.
Este año uno de los arcos de acceso se colocó sobre la calle de La Corregidora, a un costado del templo de San Agustín. Poquito después de las 9 de la noche el lugar se encontraba lleno pero fácil de cruzar debido a que el personal apostado ahí hizo su trabajo con agilidad.
Cerca de las 10 de la noche el sonido local anunció que en unos pocos minutos iniciaría la ceremonia del grito de Independencia en el balcón del histórico inmueble, a cargo del Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.
Mientras, gente ondeaba sus banderas tricolor, y la música de mariachi sonaba para que el Ballet Folclórico del Estado de Michoacán hiciera lo suyo en un escenario frente a Catedral.
Pasaba de las 10 de la noche y ya no se oía música ni nada solo el rechiflar de la gente y algunas cornetas lejanas; todo el mundo esperando a que el Gobernador saliera al balcón para iniciar las arengas.
A las 10 con 13 minutos la banda de guerra del Décimo Batallón de Infantería y escolta del Ejército Mexicano realizaron el protocolo con la bandera de México, y se la entregaron a Alfredo Ramírez Bedolla quien salió al balcón a gritar las clásicas arengas donde incluyo a los pueblos originarios y a la Universidad Michoacana, para cerrar tres veces con el tradicional ¡Viva México!
Para casi cerrar, la Orquesta Sinfónica de la Secretaría de Seguridad Pública interpretó el Himno Hacional Mexicano, y después, por medio de la banda de guerra y la escolta del Ejército Mexicano, la bandera fue guardada en su lecho de honor y con ello cerrar el protocolo.
Sobrevino entonces el estruendoso y colorido juego de pirotecnia, muy mexicana la iluminación de la Catedral, tricolor, lo que encendió más el ánimo de la gente que se quedó lista para disfrutar del concierto de Pepe Aguilar.




